Reuters
29 de enero de 2026 11:38
Washington. El presidente estadunidense, Donald Trump, afirmó el jueves que su par ruso, Vladimir Putin, acordó no disparar contra Kiev durante una semana debido al frío.
"Le pedí personalmente al presidente Putin que no disparara contra Kiev y otras ciudades durante una semana, y él accedió a hacerlo", dijo Trump en una reunión del Gabinete, citando el "frío extraordinario" que se vive en la región.
"Fue muy amable. Mucha gente me dijo: 'No malgastes la llamada, no vas a conseguirlo'. Y lo hizo", añadió Trump.
Secretarios y personajes con postura opuesta guían la política exterior de EU
Simpatizantes de Trump se dividen entre intervencionistas y los que dan prioridad al desarrollo del país
Jim Cason y David Brooks Corresponsales
Periódico La Jornada Viernes 30 de enero de 2026, p. 22
Washington y Nueva York., El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sólo durante este mes, amenazó con bombardear Irán, invadir Groenlandia y realizar ataques militares contra cárteles en México (aunque después descartó una incursión y este jueves elogió a la presidenta Claudia Sheinbaum); también decepcionó tanto a liberales como a conservadores antichavistas al destacar su relación “positiva” con la mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
▲ Tucker Carlson, con millones de seguidores, criticó la intervención en Venezuela.Foto Gage Skidmore
Gran parte de la base conservadora del Partido Republicano de-saprueba las aventuras bélicas en el extranjero. “Estados Unidos no debería de interferir en otros países que tienen vínculos limitados con nuestra nación”, opina una mayoría de integrantes de ese partido en un sondeo realizado por Politico y publicado esta semana.
En torno a México, en esa misma encuesta, 44 por ciento de quienes se identifican como parte de las filas del llamado Make America Great Again (MAGA) de Trump, opina que Estados Unidos “no debería” lanzar acción militar en el país vecino.
Antes de respirar con alivio, 39 por ciento de los simpatizantes de MAGA apoyan emprender acción militar en México. Más aún, el respaldo a una intervención castrense en nuestro país es más alto que los que desean una operación bélica contra Cuba.
Pero la opinión pública no es la única ni necesariamente la de mayor influencia sobre la política exterior estadunidense y a veces sólo refleja lo que escuchan de este mandatario. Por ejemplo, en ese mismo sondeo fue sorprendente que 21 por ciento de la base MAGA opina que se debería tomar acción militar contra Islandia –país que nunca ha estado en la lista de posibles blancos de este presidente o los previos–. Todo indica que es resultado de que Trump repetidamente cometió el error de confundir Islandia con Groenlandia en sus discursos.
Las diversas corrientes e influencias
A veces sorprenden las suposiciones sobre las aparentes líneas ideológicas dentro de la cúpula. Por ejemplo, ha sido difícil explicar, aun para algunos de su propio círculo, el hasta ahora endoso al gobierno venezolano de Delcy Rodríguez.
El secretario de Estado, Marco Rubio, fue interrogado repetidamente en una audiencia en el Congreso esta semana, si el presidente Trump está, tal como ha dicho, más interesado en el acceso al petróleo y minerales en países como Venezuela, o si su motivación era frenar el narcotráfico o si la meta es más que nada enriquecerse junto con su familia y amigos.
“Versiones señalan que ustedes han otorgado licencias sin concurso a dos empresas para vender el petróleo venezolano, una de las cuales es una donante masiva del presidente. Para muchos estadunidenses, eso apesta”, declaró el senador demócrata liberal, Chris Murphy, en la audiencia con Rubio.
También le preguntó “si Delcy Rodríguez, quien es una líder no electa y encabezó los operativos de tortura de Nicolás Maduro, sigue en el poder en seis meses, ¿eso implica que tu política es un éxito o un fracaso?”.
Se invierten los papeles
De manera sorpresiva, fueron los demócratas liberales quienes criticaron al gobierno de Trump de no llevar a cabo un cambio de régimen a fondo en Venezuela, mientras Rubio se vio obligado a defender a los chavistas aún en el poder.
Para Trump, casi siempre sus políticas tienen que ver con el dinero. Su fortuna personal se ha incrementado más de mil millones de dólares sólo en su primer año como presidente, mientras su esposa e hijos han prosperado con su padre en la Casa Blanca. Pero también hay intensas pugnas sobre política exterior dentro de su gabinete y círculo íntimo. Ha trascendido que el secretario Rubio y el subjefe de gabinete Stephen Miller son campeones de las acciones militares contra Venezuela, Irán e incluso a Cuba, mientras el vicepresidente JD Vance y el hijo mayor del mandatario, Donald junior, junto con otros en las filas de MAGA, son más renuentes y fieles a las promesas de campaña del magnate de evitar más aventuras bélicas e invasiones en otros países.
El republicano llegó a la Casa Blanca en parte por votantes MAGA enfurecidos por el gasto que implicaron guerras interminables mientras no se atendía a “Estados Unidos primero”, el otro lema del movimiento trumpista.
“Donde el partido y el presidente proceden de manera irreversible, la plataforma clave de este movimiento conservador, son el an-tiglobalismo, el realismo y moderación en política exterior, restricciones en inmigración y nacionalismo comercial”, explicó Curt Mills, el director de la publicación American Conservative, en un foro organizado por el Stimpson Center este jueves.
Las voces claves en este movimiento, agregó Mills, son los comentaristas y conductores de podcast Tucker Carlson y Joe Rogan, cada uno de los cuales goza de miles de seguidores, junto con el ex estratega político de la Casa Blanca, Steve Bannon –quien tiene un millón de simpatizantes en sus redes sociales– y la ex diputada Marjorie Taylor Greene.
Carlson y Greene calificaron de un error y mal uso de recursos la operación militar estadunidense para secuestrar a Nicolás Maduro ordenada por Trump.
Rogan, con 20 millones de suscriptores en YouTube, declaró que sería una “idea terrible” continuar con las acciones militares contra Venezuela, mientras comparó las tácticas de los agentes federales de migración en Mineápolis con las de la Gestapo. Estos personajes fueron claves en el triunfo de Trump.
Los conservadores
Sin embargo, sectores tradicionales del Partido Republicano siguen siendo intervencionistas. El senador Ted Cruz, con ambiciones presidenciales en 2028, apoyó abiertamente el secuestro de Maduro, favorece mayores medidas para derrocar el gobierno de La Habana (es cubanoestadunidense) y es feroz campeón en su apoyo incondicional a Israel. Una mayoría de colegas en su partido en el Congreso coinciden con él en el ataque contra Venezuela y amenazas bélicas a Irán.
Más cerca de casa, muchos de estos políticos, a pesar de sus diferencias, coinciden en que Estados Unidos debe tomar acciones cada vez más firmes para abordar la crisis de drogadicción en territorio estadunidense y, como parte de ello, “cerrar” la frontera, criticar a México por fallar en el control del narcotráfico y la migración, todo lo cual califican de amenazas a la “seguridad nacional” del superpoder.
Como parte de esa narrativa, se sospecha y hasta se acusa a México de ser un socio poco confiable. El libro recién publicado del derechista Peter Schweizer –un socio de Bannon y frecuente participante en el programa de Carlson– acusa que existe un tipo de complot del gobierno mexicano y su partido Morena para promover un “golpe invisible” en Estados Unidos a través de sus emigrantes.
Después del endoso de Trump en sus redes sociales, el texto El golpe invisible ascendió al número uno de la lista de los libros de no ficción más vendidos esta semana.
Convocan a 2 días de protestas en todo EU contra violencia del ICE
▲ Uniformados arrestaron ayer a una participante en la jornada de oración para detener la violencia antimigrante frente al Capitolio, en la capital estadunidense.Foto Afp
David Brooks y Jim Cason Corresponsales
Periódico La Jornada Viernes 30 de enero de 2026, p. 21
Nueva York y Washington., “No queremos el futuro que nos dicen que debemos aceptar. Tenemos compañeros ausentes, tratan de provocarnos miedo todos los días, no lo vamos a aceptar”, declararon Ria y su colega Josie, dos estudiantes de preparatoria en Mineápolis y organizadores del movimiento de oposición en esa ciudad de Minesota, que han captado la atención nacional e internacional.
Cientos de acciones –protestas, marchas, paros escolares y vigilias, entre otras– se han convocado por todo el país para este vienes y sábado, una ola imparable que ahora ha sido nutrida por la gran expresión de resistencia no violenta en Mineápolis durante casi todo un mes, en repudio a la “invasión” federal de agentes armados y enmascarados.
El secuestro y detención de un niño de cinco años, Liam Ramos, y su padre por agentes del Servicio de Control de Migración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y de la Patrulla Fronteriza; así como el asesinato de dos estadunidenses blancos –una poeta y madre de tres hijos y un enfermero– opositores a las tácticas antimigrantes en las pasadas tres semanas, están entre las imágenes de inocencia atropellada y de la violencia del gobierno federal.
Impacto político
Todo esto tiene un impacto político en Washington, donde el presidente ha tenido que modificar su retórica y tácticas por primera vez desde que llegó a la Casa Blanca.
Este jueves senadores conservadores fueron obligados a negociar la imposición de nuevas restricciones sobre las operaciones antimigrantes del Departamento de Seguridad Interna después de que la bancada demócrata y varios republicanos se rehusaron a aprobar el presupuesto federal sin esas concesiones.
Diversas coaliciones, organizaciones, grupos estudiantiles, sindicales y religiosos están convocando –algunos coordinados, otros por su lado– a un par de días de acciones en solidaridad con Mineápolis, en repudio a los atropellos de derechos básicos y para denunciar en general la agenda derechista del gobierno de Donald Trump.
Estudiantes lideran la resistencia
Este viernes, estudiantes de secundaria y preparatoria en Mineápolis y la ciudad gemela de Saint Paul, realizarán otro paro escolar y saldrán a las calles, donde repartirán cartas de “alumnos ausentes” de sus escuelas por temor o que ya fueron detenidos por el ICE.
A la vez lanzarán un llamado por un paro escolar nacional el 6 de febrero, comentaron Ria y Josie a más de 2 mil contrapartes en una reunión cibernética de Sunrise Movement, organización nacional de jóvenes nacional (https://www.sunrisemovement.org/), en lo que es sólo uno de los múltiples foros en medios digitales que se realizan todas las semanas con la participación de diversas organizaciones.
Becky Pringle, la dirigente de uno de los dos sindicatos nacionales de maestros, la National Education Association (NEA, con unos 3 millones de agremiados), comentó que los gobiernos autoritarios como el de Trump “persiguen primero a los maestros, ya que saben que lo que le enseñamos a los jóvenes es a cuestionar”. Deploró que esta administración “ha metido miedo y trauma en nuestras escuelas” con la detención por agentes del ICE de alumnos y sus familias, pero también a docentes.
Subrayó que su gremio ha estado en las calles en defensa de estudiantes y escuelas, y en solidaridad con padres de familias por todo el país. Denunció que “nuestro gobierno está alentando la guerra contra su propio pueblo” y la resistencia ante ello se practica todos los días en “acciones colectivas” contra este gobierno y los multimillonarios. “Solidaridad es un verbo”.
Su contraparte, Randy Weingarten, dirigente de la Federación Estadunidense de Maestros (AFT, por sus siglas en inglés), el otro gremio nacional del magisterio, coincide en la denuncia al ataque contra educadores y afirmó que por lo tanto los maestros están en las primeras filas de la lucha contra el fascismo.
“No trabajo, no escuela, no compras”, declaran algunos de los organizadores de las acciones, en otra serie de ensayos para lo que algunos llaman una “huelga general”, algo que por ahora es más una meta en el futuro de la resistencia contra el gobierno de Trump.
Pero por ahora convocan bajo el lema: “los que puedan, dejen sus rutinas” para sumarse a actos de protesta.
Diversas redes, desde Hands Off, ICE Out, y 50501, algunas en alianza con organizaciones nacionales como Sunrise, sindicatos de maestros, enfermeras, de servicios y más, ofrecen un número creciente y diverso –aparentemente con acciones en los 50 estados– de formas de protesta más allá de mítines y marchas ( https://nationalshutdown.org/actions ).
Por ejemplo, algunos invitan a concentraciones frente a hoteles donde se hospedan agentes federales, también organizan ocupaciones de las áreas de recepción de los centros de hospedaje, armar escándalos sónicos para “no dejar dormir a los uniformados”, así como presiones a empresas, como Home Depot, Target y Amazon, con el fin de obligarlos a prohibir el uso e ingreso de agentes federales a sus tiendas y propiedades.
También incluyen la organización de más brigadas de protección a inmigrantes y sus hijos, asistencia mutua y talleres de capacitación sobre derechos civiles ante las agresiones federales. Continuarán las protestas y vigilias frente a centros de detención, como la que cada semana se realiza en la entrada del llamado Alcatraz de los caimanes en Florida.
El movimiento descentralizado, afirman organizadores, brota en diversos ámbitos del país, desde las escuelas y calles a los pasillos del poder político formal a Hollywood.
Esta oposición cuenta con el apoyo cada vez más amplio de estrellas del mundo de la música, cine y televisión. Bruce Springsteen (con su nueva canción dedicada a la oposición https://www.youtube.com/watch?v=wWKSoxG1K7w), Lady Gaga, Billie Eilish, Olivia Rodrigo, Jane Fonda, Natalie Portman, Eva Longoria, Pedro Pascal, Matt Damon y Olivia Wilde.
Mientras, galerías de arte en todo el país cerrarán el viernes como parte del paro, reportó Artforum.


