domingo, 22 de febrero de 2026

El presidente genocida serial impune.

Ahora la amenaza va directamente al pueblo cubano. Como si décadas de impunidad de los gobiernos demócratas y republicanos no hayan sido suficientes para demostrar la derrota de Estados Unidos ante la espectacular resiliencia y resistencia del pueblo y gobierno de Cuba. 
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Antonio Gershenson
22 de febrero de 2026 00:01
La historia de la humanidad está repleta de episodios grotescos del abuso del poder. En cualquier época, alrededor del mundo la gente sin escrúpulos ha ocasionado daños profundos en la sociedad: guerras, genocidios, hambrunas, desolación, etcétera. Si alguien piensa que en nuestros días eso ya no sucede, está equivocado. Todavía vivimos en la barbarie. Mantener a la gente en la ignorancia ha sido, y es, uno de los objetivos más rentables para el mundo capitalista. Son tan culpables aquellos que pagan al periodismo corrupto para ocultar la verdad, como aquellos medios de información que venden su honestidad por una vida de comodidades. La complicidad les permite satisfacer sus necesidades de cualquier índole.
Estamos de acuerdo en que el genocidio es el total desprecio por la vida del pueblo sometido y deshumanizado por la inconsciencia de los criminales. El objetivo es eliminar toda huella de las víctimas y apoderarse de sus bienes. El pretexto para cometer dicho ataque a los derechos humanos es la acusación impune que busca la justificación de los daños.
Es patético que Raphael Lemkin, judío polaco experto en derecho, haya contribuido al lenguaje de las leyes con el término “genocidio” para describir las atrocidades del nazismo. Lemkin estuvo cerca de la creación ilegal del Estado de Israel. ¿Qué diría sobre el abuso de poder y los crímenes del vergonzoso gobierno de Netanyahu? Seguramente diría que no se equivocó al inventar el concepto de genocidio.
La barbarie, o salvajismo inhumano, ha sido posible por la falta de organismos sociales y políticos, de seguridad colectiva nacionales e internacionales, que verdaderamente impidan la tolerancia al crimen. No existe ninguna que ponga un freno inmediato y efectivo a lo que los genocidas republicanos, israelíes y de otras siglas están llevando a cabo en estos momentos en la ciudad semidestruida de Gaza.
Y ahora la amenaza va directamente al pueblo cubano. Como si décadas de impunidad de los gobiernos demócratas y republicanos no hayan sido suficientes para demostrar la derrota de Estados Unidos ante la espectacular resiliencia y resistencia del pueblo y gobierno de Cuba.
Pero la solidaridad no se detiene con las amenazas del presidente abyecto, que se escuda en sus bravuconadas arancelarias. México también está en la mira, aunque todavía no es nuestro turno, y esperamos que no llegue. Seguimos en espera de que la justicia internacional lleve a juicio y sentencie al millonario genocida serial del siglo XXI.
No hacen falta mayores explicaciones que intenten justificar la actitud abusiva del gobierno estadunidense en turno. Así es el neoliberalismo de destructor. Y, sí, es preocupante que sigamos siendo el principal comprador de productos estadunidenses. Es temerario seguir buscando su apoyo económico por medio de la inversión abierta de sus empresas en México. La tan esperada independencia económica nacional amenaza con alejarse si continuamos buscando mayores inversiones y tratos económicos con los neoliberales, tanto los de allá como los de nuestro país. No importa si se trata de inversiones amigables. La pérdida de independencia energética, por ejemplo, en el caso del gas, es una verdadera amenaza, es una espada de Damocles sobre nuestras cabezas. ¿De eso se trata esta Cuarta Transformación? Esperemos que no.
La distribución de la riqueza como promesa de campaña se está quedando atrás. Los programas sociales, que verdaderamente benefician a millones, no queremos hipotecarlos para que un sector empresarial esté de nuestro lado. Y, mucho menos, si éstos son extranjeros. Repetimos, el arranque de la 4T durante el sexenio del presidente López Obrador fue ilustrativo. La experiencia colectiva nos permitió afirmar que el “sí se puede” no fue ni es una frase del momento ni una voz hueca. Sí podemos con nuestros propios recursos. Estamos avanzando en propuestas favorables al desarrollo y crecimiento. Contamos con más construcciones de clínicas y hospitales, tenemos nuevos proyectos de transporte, Nueva Escuela Mexicana, pese a las incongruentes decisiones y declaraciones internas de funcionarios y funcionarias de la Secretaría de Educación Pública y de la propia presidenta de la República, Claudia Sheinbaum. En resumen, tenemos vivas las esperanzas, pese a los tropiezos políticos.
Por lo antes dicho, aceptar las groserías y difamaciones del presidente Trump para que nos permita seguir siendo sus, entre comillas, socios, es vergonzoso. ¿Quiénes son las personas de su gabinete? En su mayoría, son gente racista, ignorante en historia, geografía y civismo, por decir lo menos. De todos ellos y ellas, ¿quiénes están negociando con nuestros funcionarios públicos? En realidad, no lo sabemos.
El gobierno de Trump nos recuerda el famoso caso del asesino serial de los años 70 llamado Jeffrey Dahmer. El exacerbado racismo e irresponsabilidad de la policía de Milwaukee, Wisconsin, creó un monstruo que asesinó a sus anchas hasta que una de sus víctimas logró escapar y denunciarlo, por enésima vez, ante las autoridades, que al ver las lesiones de la víctima decidieron, por fin, atraparlo.
Por lo pronto, no queremos más negociaciones con genocidas seriales ni con racistas ni supremacistas trasnochados. Somos un país libre y soberano en busca de una transformación verdadera, de una vida digna, ambientalista y humanitaria.
(Colaboró Ruxi Mendieta)
“Para Ximena Guzmán Cuevas y José Muñoz Vega, la justicia llegará”
antonio.gershenson@gmail.com

Fuck ICE
El intenso operativo migratorio de la administración Trump contra Minesota dejó atónitos a los residentes locales tras la muerte de dos civiles a manos de agentes y conmocionó a las comunidades migrantes, donde muchas personas estaban demasiado aterrorizadas como para aventurarse a salir de sus hogares. Foto Afp   Foto autor
Jorge Durand
22 de febrero de 2026 00:04
A la mierda con ICE, a la mierda con la migra, maldita migra o jódete ICE podrían ser traducciones de la expresión Fuck ICE, que se ha difundido en las ciudades donde la migra actúa, en las redes sociales, en importantes eventos y entre muchos artistas y líderes de opinión. Una versión más discreta es la de Out ICE o ¡fuera ICE! que utilizan las autoridades y algunos medios de difusión para evitar la “mala” palabra. 
En lo que respecta al ICE (Immigration and Customs Enforcement), su traducción literal sería agencia de control de aduanas e inmigración, que tampoco expresa correctamente su significado porque el término enforcement tiene el sentido de aplicar la ley, o de ejecutarla con toda su fuerza. 
Esta agencia ha sido la encargada de llevar a cabo la promesa de Trump de deportar a 10 millones de indocumentados, de los cuales 5 millones tienen algún tipo de trámite legal pendiente o de protección. El ICE va camuflado con letreros de policía, cuando en realidad no lo son, ya que es una agencia federal. Las policías no pueden actuar como agentes de inmigración, a no ser que se tenga algún tipo de convenio como el 287g que se aplica en Florida, pero no en California ni ciudades como Chicago y Nueva York. 
Por otra parte, sus agentes van encubiertos en automóviles sin identificación y con armamento muy sofisticado. Todo esto como parte de un protocolo de amedrentamiento, pero también responde a la oposición de la gente que está en contra de ICE: se esconden detrás de un pasamontaña porque la gente rechaza sus métodos, arbitrariedades, forcejeos, abusos y errores. Hasta los nativos americanos se han visto afectados porque los identifican como latinos. 
Ahora está pendiente la aprobación del presupuesto, precisamente de una gran partida para el ICE, a condición de que sus agentes vayan con la cara descubierta, que operen con los protocolos de cualquier policía, que lleven cámaras incorporadas y que respondan ante la justicia. En el caso del enfermero Alex Pretti, de 37 años, asesinado en Mineápolis, no se sabe quiénes fueron los responsables de dispararle en el suelo y maniatarlo. Por el contrario, en el caso del asesinato de Renee Good, se sabe quién fue y hay fotografías. Aunque en ambos casos la defensa cerrada de las autoridades vaticina impunidad. 
Dos asesinatos de personas blancas y ciudadanos, en Minéapolis, documentados por la gente con sus celulares, fueron la gota que derramó el vaso y forzó el cambio de una política de apoyo irrestricto a los desmanes de ICE. La llegada del zar de la frontera Tom Homan a Mineápolis puso orden en sus huestes y conjuró un conflicto de mayores proporciones con el gobernador y el alcalde de la ciudad. 
En ambos casos, podemos considerar que fue un asesinato en contra de activistas que protestaban contra los desmanes de ICE y defendían a los migrantes. 
En el caso de Alex Pretti, existen varios videos donde se le ve protestando en diferentes fechas y lugares; en uno de ellos patea una camioneta, le rompe la calavera y luego es golpeado y gaseado por los agentes, que se bajan furiosos del vehículo; también hay un video donde habla en español y da recomendaciones a los migrantes que se ven acosados por el ICE, y también se difundieron varios videos de diferentes ángulos en los que se pone en evidencia el asesinato por parte de dos agentes del ICE. 
El acceso generalizado a un celular, a la posibilidad de tomar fotos y video y de difundirlas en las redes sociales, se ha convertido en un arma de defensa fundamental para los activistas y los ciudadanos en general. No hay prueba más contundente que un video, incluso siendo anónimo. Una prueba que ya no sólo está en manos de los jueces y abogados, sino a la que todo el mundo tiene acceso y sobre lo cual se puede emitir una opinión, un juicio. 
Fuck ICE es un llamado a la lucha, a la defensa de los migrantes, en contra del racismo y la discriminación. La persecución de migrantes y la exigencia de que las personas se identifiquen y demuestren su nacionalidad fue demasiado para una sociedad donde incluso no hay un documento nacional de identidad y lo que se usa es la licencia de conducir, pero que no prueba la nacionalidad.
La persecución se desbordó y afectó a la ciudadanía en general que no está dispuesta a que la interpelen. La promesa de Trump de deportar a 10 millones de indocumentados cada día está más lejos y encontró su propia némesis en los agentes del ICE encapuchados. 
Fuck ICE.

Trump y la mariposa monarca
Trump con su orden ejecutiva sobre glifosfatos excede sus facultades y asegura estocada al fenómeno migratorio de la mariposa monarca. Foto Jorge Ángel Pablo García Foto autor
Fernando Ortiz Monasterio*
22 de febrero de 2026 00:03
Trump con su orden ejecutiva sobre glifosfatos excede sus facultades y asegura estocada al fenómeno migratorio de la mariposa monarca. 
El pasado 18 de febrero, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva en la que, por razones “de seguridad y defensa nacional”, se fomenta la producción y el uso de glifosfatos en Estados Unidos de América. 
Esta orden ejecutiva se sustenta en el Acta de Producción de Defensa e instruye a la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, a hacer lo “necesario para implementar la orden presidencial” y para garantizar la cadena de abasto de bienes que garanticen “la alerta militar y defensa nacional”. 
Estos mismos días, el 20 de febrero, la Corte Suprema de Estados Unidos dictó una resolución respecto a que el presidente Trump “excedió su autoridad” con el tema de las tarifas arancelarias. Siendo la mariposa monarca una especie trinacional México-Canadá-Estados Unidos, Trump también se excedió en sus facultades al adoptar medidas respecto a los glifosfatos, que implican la extinción de una especie trinacional. 
La investigadora Vani Hari, líder del movimiento Hacer America Sana de Nuevo (MAHA, por sus siglas en inglés), declaró: “La orden parece estar redactada en la junta de consejo de las compañías químicas”. Hari continuó: “La protección de los productos tóxicos es en una dirección peligrosamente equivocada”, y terminó diciendo: “la verdadera seguridad nacional es proteger a las familias, los granjeros y a los niños, y no a las empresas productoras de tóxicos”. 
“El presidente Trump se burla de los votantes que lo apoyamos al comprometerse con los glifosfatos”, declaró Kelly Ryerson, dirigente en MAHA, quien ha presionado para sacarlos del mercado. Declaró Ryerson: “Expandir la producción de glifosfatos es perpetuar el sistema tóxico de producción de alimentos que ha creado una población americana enferma e infértil”.
Lori Ann Burd, directora del prestigiado Centro para la Biodiversidad Biológica (CBB) de Estados Unidos, calificó la orden ejecutiva de Trump como “una vomitiva carta de amor de Trump a las grandes compañías de pesticidas del mundo”. 
La orden ejecutiva explícitamente da inmunidad y libera de responsabilidad civil a Bayer/Monsanto, ya que siendo su cumplimiento obligatorio, explícitamente cita que “en ninguna persona recaerá la responsabilidad “por “ningún acto” derivado del cumplimiento de la orden ejecutiva. 
A pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado al glifosfato cancerígeno del tipo 2-A, en especial por producir un cáncer llamado linfoma no Hodgkin (LNH), la orden ejecutiva ocurrió tres días después de que Bayer/Monsanto, que ya ha pagado millones de dólares, puso sobre la mesa 7 mil 250 millones de dólares adicionales para de una vez por todas dar por terminadas las demandas en su contra, así como las que vinieran a futuro. 
Trump, ignorante de la agroecología y del trabajo científico de valientes luchadores por la vida, como Víctor Manuel Toledo, en la orden ejecutiva se equivoca al decir que “no hay alternativa al uso de herbicidas basados en glifosfatos”. 
Los glifosfatos fueron diseñados y son muy eficaces en acabar con las hierbas naturales, entre las que se encuentra el algodoncillo (Asclepias), del que depende la permanencia del fenómeno migratorio de la mariposa monarca. Durante sus metamorfosis en la etapa de larva, la monarca pone sus huevecillos y se alimenta exclusivamente de esta planta, de la que además obtiene su defensa contra depredadores. 
Según las mediciones del World Wildlife Fund de Estados Unidos, entre 1996 y 2026, la población de mariposas monarca ha disminuido en más de 90 por ciento. Lo que es peor: la tendencia es a su extinción. La principal causa de esta tragedia es el uso indiscriminado de glifosfatos en Estados Unidos. 
Hace años, platicando en los santuarios de Michoacán con el experto mundial en mariposas monarca Lincoln Brower, me dijo: “Lo que pase con la mariposa monarca es un atinado indicador de lo que le puede pasar a la humanidad si no cuida la naturaleza”. 
Desde su tumba puedo escuchar la voz del profesor Brower gritando que la orden presidencial de su compatriota a favor de los glifosfatos es una estocada en contra de plantas como el algodoncillo o insectos como la mariposa monarca, que parecieran insignificantes, pero que son un atinado indicador de la incertidumbre que generan los gobiernos como el de Donald Trump cuando su lógica es lo militar y el lucro, y que exhiben su ignorancia de la pesada responsabilidad que implica la extinción de una especie. 
*Ambientalista