Gilberto López y Rivas
06 de marzo de 2026 00:04
En un reciente comunicado urgente, la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad (REDH) ha denunciado ante la comunidad internacional los bombardeos conjuntos perpetrados por los gobiernos de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán el 28 de febrero, que constituye una violación flagrante al derecho internacional, y que –según cifras preliminares–, causó la muerte de 201 personas, de las cuales 160 eran niñas, y alrededor de 700 heridos. Indudablemente, estos bombardeos a un objetivo civil son una grave violación de los Convenios de Ginebra, la jurisdicción internacional humanitaria y la Carta de la Organización de Naciones Unidas, siendo un crimen de guerra cometido con la arrogancia de quienes se creen impunes.
La REDH denunció que esta alianza criminal es la misma que ha bombardeado Irak, destruido Libia, asediado Siria, bloqueado a Cuba y Venezuela y mantiene un genocidio contra el pueblo palestino en Gaza y en los territorios ocupados. Su objetivo final no es la paz ni la seguridad ni la democracia, sino la perpetuación de un orden mundial basado en el saqueo de recursos, el control geopolítico y la aniquilación de todo proyecto político emancipatorio que ose desafiar su hegemonía.
Quienes integran esta REDH consideran que el ataque contra Irán forma parte de una escalada bélica de alcance global que amenaza con desencadenar una conflagración de consecuencias impredecibles para toda la humanidad. El imperialismo, en su afán de dominio, está jugando con fuego en un escenario cuya gravedad exige la más firme y urgente respuesta de los pueblos.
La REDH expresa su solidaridad militante e inquebrantable con el pueblo iraní. Su dolor es el nuestro, su lucha es nuestra lucha, porque la defensa de la soberanía de Irán es parte de la defensa de la soberanía de todos los pueblos del Sur global. En consecuencia, se hace un llamado perentorio a intelectuales, artistas, movimientos sociales, gobiernos dignos y pueblos libres del mundo a alzar su voz y desplegar su acción solidaria. Se exige el cese inmediato de los bombardeos y que los responsables de estos crímenes respondan ante la justicia internacional. No más impunidad.
La REDH considera que como nos enseñaron los libertadores de nuestra América, desde Bolívar hasta Martí, y como nos recordaron los comandantes Fidel Castro y Hugo Chávez en su lucha inclaudicable, la unidad de los pueblos es la única fuerza capaz de enfrentar y vencer al imperio. En esta hora de definiciones, la consigna debe ser una sola: ¡unidad de los pueblos contra el imperialismo!
Ciertamente, la humanidad enfrenta hoy en día riesgos de suma gravedad y de alcances apocalípticos, como los que llevaron a la última conflagración mundial, con la secuela de al menos 75 millones de muertos (militares y civiles) entre 1939 y 1945. De estas pérdidas humanas destacan la extinta Unión Soviética, con entre 26 y 27 millones; China, entre 15 y 20 millones; Alemania, entre 7 y 9 millones; Polonia, entre 5 y 6 millones; Japón, cerca de 3 millones; Estados Unidos y Gran Bretaña, entre 300 a 400 mil vidas humanas, debido a bombardeos, hambrunas, enfermedades y el genocidio del Holocausto, que acabó con las vidas de unos 6 millones de judíos, comunistas, gitanos, homosexuales, discapacitados y sectores de la población que, acorde con criterios de los genocidas nazi-fascistas, eran llevados a los campos de trabajo forzado, concentración y exterminio.
Es ineludible reiterar una verdad histórica que no puede ser ocultada: la Segunda Guerra Mundial tiene como responsables no sólo a los fascistas alemanes, italianos y japoneses, quienes, deseando un nuevo reparto del mundo, desencadenaron la tragedia bélica más terrible que registra la historia; también es preciso destacar la responsabilidad manifiesta de los imperialistas ingleses, estadunidenses y franceses en el estallido de la guerra. Inglaterra, Estados Unidos y Francia estimularon y permitieron el rearme de Alemania; solaparon el crecimiento vertiginoso de sus fuerzas armadas e invocaron una pretendida neutralidad frente a las agresiones fascistas a Etiopía en 1935, a España en 1936, a Austria y Checoslovaquia en 1938 y a Polonia en 1939. Todas las agresiones nazi-fascistas de la preguerra quedaron impunes y, con ello, se permitió que los sueños de expansión mundial de las potencias del Eje se tornaran cruel realidad. Los gobiernos inglés y francés pasaron por encima de acuerdos internacionales de mutua defensa con Polonia y Checoslovaquia y de la voluntad de sus pueblos, permitiendo desvergonzadamente la ocupación nazi de estos países.
En pleno siglo XXI, parecen quedar en el olvido estas experiencias traumáticas, y una vez más, la humanidad corre el peligro de una tercera guerra mundial que, de llevarse a cabo, provocaría la desaparición de la especie humana y la extinción de vida en el planeta.
La guerra del fin de Trump
Un bombero sostiene un casco mientras opera frente a un edificio impactado por un proyectil en una ciudad a las afueras de Tel Aviv el 6 de marzo de 2026. Foto Afp Foto autor
Pedro Miguel
06 de marzo de 2026 00:03
En Vietnam, Estados Unidos mató a 3 millones de personas, tuvo 60 mil bajas propias y perdió la guerra. Décadas más tarde, la invasión y ocupación de Irak dejó un saldo de unos 5 mil invasores y más de 100 mil locales muertos, aunque no está claro que la potencia agresora haya salido triunfante de esa aventura. Y en la primera semana de los bombardeos conjuntos de Israel y Washington contra Irán, suman ya centenares los iraníes asesinados, pero hasta ahora los soldados estadunidenses fallecidos suman menos de una decena, según las cifras de Washington.
El Pentágono operó la brutal decapitación del régimen, sí, pero éste no se desmoronó ni mucho menos, como habían calculado los halcones de la Casa Blanca. Trump ya dijo que el conflicto se prolongará “varias semanas” y soltó una de sus acostumbradas mentiras: que los gobernantes en Teherán lo están buscando para dialogar; lo que eso significa es que él mismo está buscando una salida mínimamente decorosa a la ratonera en la que se metió. A los iraníes les quedan muchos más muertos que aportar y muchos más misiles para lanzar sobre Israel y las bases militares gringas en la región, y no han dicho una sola palabra parecida a rendición o tregua negociada.
“O la CIA le mintió a Trump o Trump no le hizo caso a la CIA”, dijo recientemente el ex analista de esa institución Larry Johnson. En eso coincide con el profesor de Harvard Jeffrey Sachs, quien piensa que el millonario republicano fue advertido a tiempo sobre la imposibilidad de ganar esa nueva guerra. Porque, por donde se le vea, y aunque el Senado haya denegado por estrecho margen la ilegalidad de la acción, 53 por ciento de los estadunidenses piensa que las fuerzas militares de su país no tienen nada que estar haciendo en la vieja Persia, y ese porcentaje se ampliará de manera inevitable conforme empiecen a regresar a casa los cadáveres de chicos cubiertos por la bandera de barras y estrellas.
Aparte de los reveses internos (la declaración de ilegalidad de los aranceles trumpianos, la orden de un juez al gobierno federal de que devuelva a los importadores los que ya cobró, más de 100 mil millones de dólares, y la remoción de la secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, que era el brazo ejecutor de la persecución fascista contra inmigrantes y disidentes), en el ámbito externo está por llegar una segunda reacción de las petromonarquías de la Península Arábiga cuando cobren conciencia de que haber permitido la instalación de bases militares en sus respectivos territorios no significa protección alguna contra Irán: el Pentágono reserva sus defensas antimisiles para tales bases, pero no las extiende a los países anfitriones, y ahora éstos se encuentran inermes bajo los misiles.
En otro sentido –Trump de seguro no lo sabe–, el asesinato del ayatollah Ali Jamenei y su familia no sólo es una ofensa imperdonable contra Irán, sino contra el conjunto de la comunidad chiíta, que suma unos 200 millones de personas que no sólo viven en ese país, sino también en Irak, Bahréin, Azerbaiyán, Líbano, Yemen, Pakistán, Arabia Saudita y Siria, y que cuenta con comunidades en Europa y en el propio territorio estadunidense. La mayor autoridad espiritual del chiísmo, el ayatollah Ali al-Sistani (iraquí de origen iraní), condenó el homicidio de Jamenei y exhortó al pueblo iraní y le pidió que se mantenga unido e impida “que los agresores logren sus propósitos”.
El nuevo desorden internacional trumpiano ya ha hecho estragos en la economía mundial, los agravará con esta aventura y aún están por verse los efectos de la merma o interrupción total del comercio marítimo en el estrecho de Ormuz. El que Teherán tenga o no la capacidad de bloquearlo –los medios occidentales juran que no– es irrelevante: basta con que lo haya hecho muy peligroso para que el tránsito por allí resulte incosteable, por la elevación de las primas que exigen las aseguradoras a las navieras o por el obligado cambio de esa ruta por una mucho más prolongada de circunnavegación de África.
En el terreno militar, el escenario no puede ser peor para la superpotencia: Irán tiene capacidad para fabricar un centenar de misiles balísticos cada mes, mientras la capacidad de producción de los misiles Patriot para contrarrestarlos es de sólo seis o siete en ese lapso, según declaración del propio Marco Rubio. Algo peor: los artefactos de Teherán cuestan entre 20 y 50 mil dólares, mientras los estadunidenses tienen un valor de entre 3 y 5 millones. Para colmo, la fuerza misilística iraní se basa en lanzadores móviles, muy difíciles de detectar, o en silos muy profundos y protegidos que sólo pueden ser dañados con bombas GBU-57, de las que el Pentágono sólo posee entre seis y 15, tras gastar 14 de ellas en el ataque del año pasado contra instalaciones nucleares iraníes.
Si la república islámica resiste unas semanas más, Estados Unidos e Israel habrán perdido la guerra, por más que Trump salga a declarar que logró una gran victoria.
navegaciones@yahoo.com
Francia e Italia permitirán aviones de EU en sus bases en Medio Oriente
▲ La noche de Israel se iluminó con proyectiles lanzados desde Irán, los cuales fueron destruidos por el sistema de defensa aérea Cúpula de Hierro.Foto Ap
Armando G. Tejeda Corresponsal
Periódico La Jornada Viernes 6 de marzo de 2026, p. 23
Madrid. A diferencia de España, que prohibió a Estados Unidos utilizar las bases aéreas que tiene en su territorio si es para una intervención bélica que no está amparada por la legalidad internacional, Francia e Italia autorizaron la utilización parcial de sus instalaciones en Medio Oriente, pero sólo en calidad de “apoyo operativo” y de defensa, no de combate.
Reino Unido desplegó cuatro aviones Typhoon adicionales en Qatar y helicópteros antidrones Wildcat a Chipre para fortalecer las operaciones defensivas en toda la región.
En el escenario cada vez más explosivo de los países mediterráneos, el gobierno español, presidido por el socialista Pedro Sánchez, ordenó el traslado a Chipre de su fragata naval más grande, la Cristóbal Colón, como refuerzo de la defensa del continente ante ataques.
El Estado Mayor francés confirmó que “en el marco de nuestras relaciones con Estados Unidos se ha autorizado temporalmente la presencia de sus aviones en nuestras bases. Estas naves contribuyen a la protección de nuestros socios”.
Además matizó que la utilización de las bases es “dado el contexto, ya que Francia exigió que los activos en cuestión no participen en las operaciones llevadas a cabo por Estados Unidos en Irán, sino estrictamente en apoyo a la defensa de nuestros socios”.
Desde Italia, la primera ministra, la conservadora Giorgia Meloni, afirmó que en su gobierno se autorizó el suministro de equipamiento militar para los países del golfo Pérsico, pero sólo como defensa de los potenciales ataques iraníes, ademas de la autorización a Estados Unidos de la utilización de sus bases para “operaciones logísticas, pero no para acciones militares”.
“Italia, al igual que Reino Unido, Francia y Alemania, tiene la intención de enviar ayuda a los países del Golfo (Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Kuwait). Me refiero a ayudas para la defensa aérea, no sólo porque son naciones amigas, sino sobre todo porque en esa zona hay unos 2 mil militares italianos a los que queremos y debemos proteger. El Pérsico también es vital para el suministro energético de Italia y Europa”, declaró Meloni.
En cuanto al uso de las instalaciones, la premier recordó que existen “bases militares cedidas para uso estadunidense en virtud de acuerdos que no firmé yo, que se remontan a 1954, y siempre se han actualizado. Según esos acuerdos, están autorizados para logística y operaciones sin bombardeos”.
Desde España, donde Sánchez enarboló el “no a la guerra”, se autorizó el envío de la fragata Cristóbal Colón a Chipre que viajará en compañía del portaviones francés Charles de Gaulle y de otros navíos de la armada griega.
La Cristóbal Colón es la fragata española tecnológicamente más avanzada y su misión será ofrecer protección y defensa aérea, complementando las capacidades de la batería antimisiles Patriot desplegada en Turquía, en la base de Adana. El gobierno explicó su decisión como una “muestra” de su “compromiso con la defensa de la Unión Europea y su frontera oriental”.
Reino Unido anunció una nueva operación militar, con el envío de cuatro cazas de combate Typhoon a la base militar de Qatar, que se sumarán a los helicópteros Wildcat, con capacidad de defensa antidrones, y el destructor HMS Dragon.
El premier británico, el laborista Keir Starmer, confirmó la decisión y anunció la intención de su gobierno de desplazar a la región en conflicto más sistemas defensivos, incluidos aviones cazas de combate.
Mujer acusa a Trump de abuso sexual; Jeffrey Epstein se la entregó
Ap y The Independent
Periódico La Jornada Viernes 6 de marzo de 2026, p. 28
Washington. El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) divulgó ayer archivos adicionales del fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein que incluyen acusaciones –no corroboradas– de una mujer contra el presidente Donald Trump, las cuales se habían retenido “por error”.
La acusadora fue entrevistada por los agentes en cuatro ocasiones, pero sólo se divulgó una de ellas, en la cual no mencionaba a Trump. En los nuevos interrogatorios recién publicados la mujer afirma que Epstein la llevó a Nueva York cuando tenía entre 13 y 15 años, a un “edificio muy alto” donde le presentó a Trump.
La supuesta víctima narró que “mordió” al magnate “en el pene”, luego de que él intentó abusar sexualmente de ella, tras lo cual Trump la habría golpeado y ordenado a su personal: “saquen a esta pequeña perra de aquí”.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, calificó estas revelaciones como “acusaciones completamente infundadas, sin ninguna prueba creíble”.
En tanto, cinco republicanos del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, encabezados por Nancy Mace, se unieron ayer a los demócratas y aprobaron que Bondi sea convocada a un interrogatorio sobre la tardía divulgación de los archivos del caso Epstein por parte del DOJ.
El año pasado, Bondi enfrentó críticas de los legisladores y del público por incumplir su promesa de difundir los archivos de la investigación. Ante las presiones, la fiscal afirmó que la “lista de clientes” de Epstein está “en mi escritorio” a la espera de revisión, al referirse a una serie de documentos que ya habían sido publicados. Luego el DOJ alegó que “no era necesario” presentar al público más información del caso.
A fines de noviembre el Congreso aprobó por abrumadora mayoría una ley que obligaba a la publicación total de los archivos sobre el delincuente sexual y puso como fecha límite el 19 de diciembre. Sin embargo, el departamento liderado por Bondi incumplió el plazo y comenzó la difusión de los mismos a fines de enero, más de un mes después de lo debido.
