viernes, 6 de marzo de 2026

Países de AL deben ser más agresivos contra los cárteles: Pete Hegseth.

Reunión previa a cumbre ultraderechista
EU comparte con la región “una herencia profundamente cristiana”, señala el funcionario en la sede del Comando Sur
▲ El jefe del Pentágono encabezó un encuentro con funcionarios de defensa de gobiernos aliados en América Latina.Foto Afp
Ap y Reuters
Periódico La Jornada   Viernes 6 de marzo de 2026, p. 26
Miami. El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, instó ayer a los países latinoamericanos a adoptar un enfoque más agresivo contra los cárteles de la droga, y advirtió que el gobierno del presidente Donald Trump se vería obligado a actuar por su cuenta si los gobiernos no combaten de manera eficaz a las organizaciones criminales que amenazan directamente a su país y la seguridad fronteriza.
“Estamos preparados para enfrentar estas amenazas y pasar a la ofensiva en solitario si es necesario”, afirmó Hegseth en un discurso en el Comando Sur de Estados Unidos en Miami, junto a funcionarios de defensa de gobiernos aliados de la región.
Hegseth habló en lo que el Pentágono presentó como la primera Conferencia de las Américas contra los Cárteles, con representantes de Argentina, Honduras y República Dominicana entre más de una docena de gobiernos de ultraderecha estrechamente alineados con Trump.
La mayoría de los líderes militares llegó a Florida con sus presidentes, quienes tienen previsto asistir mañana a una cumbre con el mandatario estadunidense en su club de golf.
El jefe del Pentágono sostuvo que Estados Unidos y América Latina compartían “una herencia profundamente cristiana” y que esta estaba en juego como resultado de décadas de inacción y de un enfoque puramente policial para combatir el crimen organizado y las redes terroristas en el hemisferio occidental.
“Nos enfrentamos a una prueba esencial para saber si nuestras naciones serán y seguirán siendo naciones occidentales con características distintivas, naciones cristianas bajo Dios”, sostuvo el funcionario.
“Lo de siempre no va a seguir”, manifestó, al prometer apoyo de Washington para combatir a los cárteles, restablecer la disuasión y “hacer que las Américas vuelvan a ser grandes”.
“Durante demasiado tiempo, los líderes de este país abandonaron la sencilla sabiduría de la Doctrina Monroe”, señaló Hegseth, al referirse al nuevo enfoque de Trump sobre la seguridad regional.
Mismo trato que al Estado Islámico y a Al Qaeda
Desde el inicio, el mandatario estadunidense designó a cárteles de México y Venezuela como organizaciones terroristas extranjeras. Más tarde, declaró que su administración estaba en “conflicto armado” con esos grupos.
Esa extraordinaria afirmación del poder presidencial para combatir el narcotráfico es el elemento central del fundamento jurídico de la Casa Blanca para realizar decenas de ataques contra presuntos narcotraficantes en el mar Caribe y el océano Pacífico oriental; hasta ahora, 44 ofensivas contra embarcaciones que han dejado al menos 150 personas asesinadas.
Sus comentarios fueron respaldados por Stephen Miller, el subjefe de despacho de la Casa Blanca, quien es un arquitecto clave de la agresiva postura de Trump en la región.
“Los cárteles que operan en el continente son el EI (Estado Islámico) y Al Qaeda de este hemisferio y deben ser tratados con la misma implacabilidad”, declaró Miller, y añadió que debe emplearse el “poder duro” y la fuerza letal –no la justicia penal– para repeler a esos grupos.
“Los derechos humanos que vamos a proteger no son los de los salvajes que violan, torturan y asesinan, sino los de los ciudadanos promedio”, expresó.
Agregó: “No cederemos ni un ápice de territorio en este hemisferio a nuestros enemigos o adversarios. Nuestra seguridad nacional –la seguridad y el bienestar de nuestra gente– comienza en casa, comienza en nuestro vecindario, comienza en nuestra región”.

Kristi Noem: símbolo del trumpismo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la destitución de Kristi Noem como titular de la Secretaría de Seguridad Nacional (DHS) y su remplazo por el senador, ex diputado y ex luchador de artes marciales mixtas Markwayne Mullin. Aunque el mandatario cumplió con la convención de alabar el trabajo de la funcionaria cesada y anticipó su nombramiento como “enviada especial para el Escudo de las Américas, nuestra nueva iniciativa de seguridad en el hemisferio occidental”, es evidente que la salida de Noem forma parte del control de daños tras el desastre humanitario y de relaciones públicas creado por los salvajes operativos antimigrantes de la DHS en Minesota y otros estados.
Debe recordarse que el respaldo a la política migratoria de Trump cayó a mínimos tras los asesinatos de Renee Good y Alex Pretti a manos de elementos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza, ambos pertenecientes a la DHS. Las imágenes del brutal ataque contra Pretti forzaron la salida del comandante de la Patrulla Fronteriza Greg Bovino y, en los hechos, el final de las redadas del ICE en Mineápolis. El repudio es tan grande que, por primera vez, la mitad de los votantes a nivel nacional se manifiesta a favor de abolir el ICE, la agencia convertida en una fuerza paramilitar con poderes y presupuesto virtualmente ilimitados. Hace apenas dos semanas presentó su renuncia la subsecretaria de Asuntos Públicos de la DHS, Tricia McLaughlin, y la caída de Noem deja claro que el trumpismo no ha logrado contener el costo político de sus excesos.
Además de marcar la primera caída de un secretario del gabinete durante el segundo mandato de Trump, la salida de Noem tiene un gran peso simbólico, puesto que su cargo y sus propias ansias de protagonismo hicieron de ella el rostro más visible del proyecto trumpista para instaurar un Estado policial mediante una destrucción sistemática de las libertades.
En sus 13 meses al frente de la seguridad interior, Noem impulsó los secuestros basados en perfilamiento racial, ordenó el envío de cientos de venezolanos al campo de concentración de Nayib Bukele en El Salvador, obstaculizó las inspecciones de seguridad y derechos humanos en los centros de detención de migrantes, utilizó el aparato estatal para perseguir a críticos políticos y manifestantes bajo el pretexto de seguridad nacional, creó listas de vigilancia e implementó herramientas biométricas para catalogar a manifestantes, fotógrafos y disidentes como “enemigos del Estado”, e instituyó el uso de polígrafos obligatorios para empleados del departamento, con el fin de identificar a quienes hablaran con periodistas.
Lamentablemente, hay pocas perspectivas de que estas medidas de terror de Estado cambien con la llegada de Mullin a la DHS, pero la sentencia del juez federal de distrito Brian E. Murphy, que declara ilegales y ordena anular las deportaciones de inmigrantes a terceros países con los que no tienen vínculos; el fallo de la Corte Suprema que puso fin a los aranceles mal llamados “recíprocos”; la orden del juez Richard Eaton, del Tribunal de Comercio Internacional, que instruye a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza que devuelva todos los gravámenes cobrados de manera indebida, así como la demanda de 24 gobiernos estatales demócratas para que la Casa Blanca se abstenga de imponer nuevos aranceles, son muestras de los límites con que comienza a toparse el trumpismo y de la voluntad de acotar sus arbitrariedades.
El presidente todavía dispone de amplios márgenes de maniobra y de la lealtad –o complicidad, dado que lo acompañan en acciones de dudosa legalidad– de una amplia mayoría de sus correligionarios en las ramas legislativa y judicial, pero haría bien en tomar los reveses sufridos como avisos del hartazgo creciente hacia su estilo despótico y su desprecio por las formas institucionales.

México SA
¿Se le rebela la granja? // Donald Trump, complicado // Kristi Noem, a la basura
Carlos Fernández-Vega
▲ Kristi Noem, quien fue destituida ayer del cargo de secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, durante la comparecencia del martes pasado ante la Comisión Judicial del Senado, en Washington.Foto Ap
¿Se rebela la granja o simplemente es parte del show? A ( fuck) Trump se le hace bolas el engrudo: a Pedro Sánchez (España, quien por fin se animó a quitarse la cadena) se han sumado Emmanuel Macron (Francia), el gobierno de Bélgica, Mark Carney (Canadá) y Keir Starmer (Reino Unido, quien un día dice que no y al siguiente que sí), y contando. Al mismo tiempo, los mandatarios de parte de Medio Oriente se suben al reclamo, Narendra Modi enseña el cobre y, sin que nadie le ponga un alto, el genocida Benjamin Netanyahu no deja de realizar operaciones de falsa bandera. ¿Quién sigue?
Y en medio de la catarata de noticias falsas, una que es real, aunque no necesariamente buena: la matamigrantes Kristi Noem causó baja; el magnate naranja le dio una patada en el trasero. El problema es que el vil proceder de la secretaria bótox de Seguridad Nacional no sólo contaba con el apoyo irrestricto de Trump, sino que fue él quien estableció la política de arrasar con los inmigrantes, de tal suerte que quita a una para poner a otro sólo para seguir por la misma ruta.
Así le dio el puntapié: “Me complace anunciar que el muy respetado senador estadunidense del gran estado de Oklahoma, Markwayne Mullin, asumirá el cargo de secretario de Seguridad Nacional a partir del 31 de marzo de 2026. La actual secretaria, Kristi Noem, quien nos ha servido eficazmente y ha obtenido numerosos y espectaculares resultados (¡especialmente en la frontera!), pasará a ser enviada especial para el Escudo de las Américas, nuestra nueva iniciativa de seguridad en el Hemisferio Occidental, que anunciaremos el sábado en Doral, Florida. Agradezco a Kristi su servicio”. Entonces, depone a una infame para poner a otro, y a seguir destrozando la vida de los inmigrantes.
Pero al magnate pederasta se le complican las cosas: de su triunfal anuncio original el primer día de la agresión a la nación asiática (“al gran y orgulloso pueblo de Irán le digo esta noche que la hora de su libertad está al alcance de la mano”) a la obligada reconsideración, dados los resultados concretos (“la guerra durará entre cuatro y cinco semanas”, aunque dice “estar preparado” para ir “mucho más allá”). Ello, en medio de un ambiente interno cada vez más enrarecido por los archivos Epstein, el creciente rechazo de los estadunidenses a la guerra y la exigencia de que Trump ponga el ejemplo y mande a su hijo al frente de batalla.
Otro ejemplo de lo bien que el pedófilo hace las cosas es la exitosísima “Junta de Paz” por él creada (otro descarado negocio del magnate, porque a cada uno de los firmantes le cobró mil millones de dólares): de los 28 países que la integran, hasta ahora 12 están en guerra, y contando, todos de una forma u otra, por causa de la decisión unilateral de Trump de agredir a Irán.
Eso sí, como es la tradición bélica de Estados Unidos, bombazos por aquí, misilazos por allá, drones militares por acullá, muerte y destrucción por doquier, pero su territorio continental permanece intacto; no le cae ni un cerillo. Entonces, que en nombre de “la democracia” gringa se destrocen en cualquier parte del mundo, pero no en mi casa, aunque yo sea el responsable de arrasar con todo. Qué cómodo.
La presidenta Sheinbaum habló sobre el tema, aunque también pidió peras al olmo: “Es muy respetable la posición del presidente de España en apostar por la paz, más allá de su pertenencia a la OTAN, que es una decisión que ellos tomaron. Nosotros, de igual manera, siempre vamos a llamar a la paz. Porque, además, aunque hubiera un presidente que no quisiera, tiene que respetar la Constitución, porque está en la Constitución. Está en el artículo en el que se habla de las atribuciones del presidente o la presidenta de la República, cuáles son los principios que deben seguir para la política exterior. Entonces, esos son los principios que nosotros hemos mantenido. Hace unos días dije que Naciones Unidas no se ve por ningún lado y que sería muy bueno que se recuperara el papel de Naciones Unidas, que finalmente es buscar la paz en el mundo y, al mismo tiempo, el desarrollo sostenible y justo de los países. Entonces, todos los esfuerzos que vayan en ese sentido, siempre los vamos a apoyar”.
Bien, pero “recuperar” el objetivo de la Organización de Naciones Unidas es, simple y sencillamente, un sueño guajiro. Andrés Manuel la denominó “florero”, pero a estas alturas, ni eso.
Las rebanadas del pastel
Los rabiosos parásitos de los partidos del Trabajo y Verde Ecologista echan espuma por la boca, porque les quieren cancelar su modus operandi (plurinominales y gasto público) del que han vivido, y muy bien, desde su fundación.
X: @cafevega   cfvmexico_sa@hotmail.com

Deben ser supervisadas empresas que venden armas, asevera Coridh
En 2022, el gobierno de México pidió al tribunal su postura sobre las prácticas que facilitan su tráfico y disponibilidad
▲ El arsenal proveniente de Estados Unidos es usado sobre todo para cometer delitos en nuestro país.Foto Alfredo Domínguez
Arturo Sánchez Jiménez y Emir Olivares
Periódico La Jornada   Viernes 6 de marzo de 2026, p. 9
En respuesta a una consulta presentada por México, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coridh) opinó que los estados están obligados a prevenir el tráfico ilícito de armas mediante normas internas, supervisión de empresas del sector y cooperación internacional.
El criterio quedó plasmado en la Opinión Consultiva 30 de 2025, cuyos puntos centrales fueron presentados ayer por el presidente del tribunal, Rodrigo Mudrovitsch, en un acto transmitido por Internet.
La opinión se da en un contexto en el que Estados Unidos permanece como la principal fuente de armas utilizadas en delitos en México. El gobierno ha señalado que alrededor de 200 mil armas de origen estadunidense son traficadas cada año hacia territorio nacional.
La opinión consultiva fue solicitada por el gobierno mexicano en noviembre de 2022, durante la administración del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, en relación con las actividades de empresas privadas de la industria de armas y sus efectos en los derechos humanos. El Estado mexicano pidió al tribunal que se pronunciara sobre la falta de debida diligencia y sobre prácticas negligentes o intencionales que facilitan el tráfico ilícito y la disponibilidad indiscriminada de armas, lo que –sostuvo– incrementa la violencia en la región.
Al presentar la resolución, el juez Mudrovitsch explicó que el tribunal reformuló la consulta presentada por México para concentrarla en una pregunta central: “¿Cuáles son las obligaciones de los estados en materia de derechos humanos frente al tráfico ilícito de armas?”.
Señaló que la corte examinó el contexto regional de violencia vinculado a la circulación ilegal de armamento y advirtió que este fenómeno tiene consecuencias directas en las garantías protegidas por la Convención Americana sobre Derechos Humanos, entre ellas la vida y la integridad personal.
Ante ese escenario, el tribunal concluyó que los estados tienen un deber de debida diligencia frente a actividades que puedan derivar en el tráfico ilícito de armas. Éste comprende cuatro obligaciones principales: adoptar normas internas adecuadas, supervisar las actividades empresariales vinculadas al sector, garantizar recursos judiciales efectivos para las víctimas y promover la cooperación internacional.
También indicó que los países deben establecer mecanismos de marcaje, registro y rastreo de armas de fuego para permitir su seguimiento, realizar evaluaciones de riesgo antes de autorizar importaciones o exportaciones y aplicar medidas de seguridad en la gestión de arsenales estatales y de armas decomisadas.
En relación con las empresas privadas, sostuvo que los estados deben supervisar y fiscalizar sus actividades para asegurar el cumplimiento de las regulaciones sobre comercio de armas y de las obligaciones de respeto a los derechos humanos.