Periódico La Jornada Martes 24 de marzo de 2026, p. 18
Teherán. Irán rechazó ayer haber atacado la base británico-estadunidense de Diego García, ubicada en el océano Índico, y calificó las acusaciones como una operación de “falsa bandera” atribuible a Israel, al subrayar que ni siquiera la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) pudo confirmar el origen de los misiles, e “incluso el secretario general de la alianza atlántica se negó a respaldar”, después de que Mark Rutte afirmó en una entrevista que no pudo “confirmar” que Teherán lanzara este tipo de proyectiles.
“Que incluso el secretario general de la OTAN, quien es sabido que presiona a miembros de la Alianza para apaciguar a Estados Unidos y apoyar su guerra ilegal contra Irán, se niegue a respaldar la más reciente desinformación de Israel dice mucho: el mundo está agotado de estas desgastadas y desacreditadas cabeceras de ‘falsa bandera’”, señaló el portavoz de la cancillería iraní, Esmaeil Baqaei, en un mensaje en sus redes sociales.
Reino Unido reiteró la acusación del lanzamiento de proyectiles contra la instalación en el océano Índico que provino de la república islámica, y elevó el tono de sus advertencias al anunciar el despliegue de sistemas antiaéreos y refuerzos militares en las regiones de Kuwait y Bahréin.
En declaraciones a los parlamentarios británicos, el secretario de Defensa de Reino Unido, John Healey aseveró el fin de semana que: “En la madrugada del viernes, dos misiles iraníes fueron lanzados en dirección a Diego García. Uno no alcanzó su objetivo, el otro fue derribado antes de alcanzar el suyo.”
Reino Unido convocó al embajador de Irán en Londres, Alí Musavi, tras la presentación de cargos contra dos ciudadanos iraníes, uno de ellos también de nacionalidad británica, por presunto espionaje para el país centroasiático, concretamente por espiar lugares de la comunidad judía en Londres, declaró el Ministerio de Relaciones Exteriores británico, que habló de “acciones desestabilizadoras”.
Se dio a Israel “licencia para torturar palestinos”: Albanese
Afp
Periódico La Jornada Martes 24 de marzo de 2026, p. 21
Ginebra. El mundo ha dado a Israel “una licencia para torturar palestinos”, acusó ayer la experta de la Organización de Naciones Unidas (ONU) Francesca Albanese y agregó que la vida en los territorios ocupados “es una continuidad de sufrimiento físico y mental”.
Albanese, relatora especial de la ONU sobre la situación de los derechos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, dijo que “la tortura se ha convertido de hecho en una política de Estado” en Tel Aviv.
“A Israel se le ha dado, en la práctica, una licencia para torturar palestinos, porque la mayoría de sus gobiernos, sus ministros, lo han permitido”, afirmó al presentar su último informe ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
Albanese se ha enfrentado a duras críticas, acusaciones de antisemitismo y peticiones de destitución, procedentes de Israel y de algunos de sus aliados, debido a sus constantes denuncias.
“No es una defensora de los derechos humanos; es una agente del caos (...) y cualquier documento que produzca no es más que una diatriba activista cargada políticamente”, señaló en un comunicado la misión de Israel en Ginebra.
La experta “promueve peligrosas narrativas extremistas para socavar la propia existencia del Estado de Israel”, agregó.
El informe de Albanese sostiene que Israel tortura sistemáticamente a palestinos a una escala “que sugiere venganza colectiva e intención destructiva.
“Mi informe también muestra que la tortura va mucho más allá de los muros de las prisiones, en lo que sólo puede describirse como un entorno torturador impuesto por Israel en todo el territorio palestino ocupado”, declaró ante el Consejo de Derechos Humanos.
Albanese explicó que la tortura destruye las condiciones que hacen que la vida tenga sentido, despojando a las personas de su dignidad humana.
“Los testimonios que yo y muchos otros documentamos (...) son pruebas de crímenes atroces dirigidos contra la totalidad del pueblo palestino, en la totalidad de la tierra ocupada, mediante una total conducta criminal”, señaló.
Precio del petróleo bajó ayer a menos de 100 dólares por barril; prevén alza hoy
Clara Zepeda
Periódico La Jornada Martes 24 de marzo de 2026, p. 19
El precio del petróleo se desplomó por debajo de 100 dólares por barril el lunes, pero se vislumbra que hoy siga con su cotización al alza.
El crudo Brent, el referente europeo, cayó 10.92 por ciento para cerrar en 99.94 dólares por barril, su primer cierre por debajo de 100 dólares desde el 11 de marzo. El estadunidense WTI se hundió 10.28 por ciento para acabar en 88.13 dólares, su valor más bajo desde la misma fecha.
Los precios del petróleo registraron su mayor caída en un día desde el 10 de marzo, cuando Donald Trump, presidente de Estados Unidos, aseguró que la guerra con Irán terminaría “muy pronto”. Las bajas se producen después de que los costos del crudo llegaran el viernes a su nivel más alto desde julio de 2022.
Trump indicó en su red Truth Social que paraliza los ataques a Irán durante un periodo de cinco días. Este anuncio provocó en cuestión de minutos un vuelco en los mercados financieros internacionales, principalmente en los precios del petróleo. Pero recortaron parte de esas pérdidas después de que Teherán negara que haya conversaciones.
Sin embargo, en la apertura de los mercados asiáticos, el precio del petróleo reanuda sus alzas. El WTI sube alrededor de 3 por ciento, a 90.78 dólares, mientras el Brent aumenta 1.67 por ciento, a 98.16 dólares.
A pesar de ello, el precio del Brent se eleva 37.05 por ciento desde el inicio de la guerra (28 de febrero), mientras el WTI acumula un incremento de 32.79 por ciento.
El gas natural en Estados Unidos terminó este lunes en 2.91 dólares por millón de BTU, con un retroceso de 5.88 por ciento y un mínimo de 2.88 dólares, su nivel más bajo desde el 2 de marzo. Con esta contracción, el costo muestra un avance de apenas 1.68 por ciento desde que comenzó el conflicto.
En tanto, el gas natural en Europa concluyó la sesión con una caída de 4.34 por ciento, hasta 56.68 euros por megavatio hora, ligando su segunda sesión a la baja. Acumula un incremento de 77.86 por ciento en la guerra con Irán.
El carnicero
El mundo está cambiando. Será la actuación de todos, con su muy desigual fuerza, la que irá dando forma al nuevo mundo. La configuración del poder en Estados Unidos en los próximos años parece a merced del trumpismo. Foto Ap / archivo Foto autor
José Blanco
24 de marzo de 2026 00:03
El estrafalario presidente de Estados Unidos parece fatigado, pero no cesa. Hay un espanto generalizado frente al insensato sin control que puede asesinar a diestra y siniestra con la fuerza militar más letal que haya existido, deleitándose mientras mata. Trump está cada vez más desequilibrado, y nada ni nadie puede detenerlo. Es una tragedia de alcance planetario que la historia registrará como uno de los momentos más oscuros de la historia humana. Trump sabe y se ufana de su poder cuasi absoluto. “Sí, hay una cosa (que puede detenerme). Mi propia moralidad. Mi propia mente. Es la única cosa que me puede parar… No necesito el derecho internacional”, dijo impertérrito. Quién no recuerda esa jactancia desquiciada de los primeros días del año. Lo insólito no es la insolencia inenarrable, sino que efectivamente no haya quien pueda detenerlo; no existe en Estados Unidos poder ni recurso contra la proscripción de la ley.
Trump inauguró en el campo internacional la geopolítica absoluta, es decir, con la ley proscrita. No necesita el derecho internacional y lo demuestra cada día. Cañones para quien alce las cejas. No es que Estados Unidos se haya apegado en el pasado al derecho internacional. Pero, como dijo en enero Mark Carney en Davos, con cara de póquer: “… el poder del sistema (global) no proviene de su verdad, sino de la voluntad de todos de actuar como si fuera verdad… Sabíamos que la historia del orden internacional basado en normas era parcialmente falsa, que los más fuertes se eximían cuando les convenía…”; había esas (cuasi)reglas.
Ese orden chafa, basado en reglas (impuestas por Estados Unidos), fue abatido por Trump. No quedó ni rastro. Cada día gobierna una ocurrencia trumpiana distinta, siempre a favor de Estados Unidos, pero también a favor de Trump, de su familia y de su camarilla. Porque el espíritu de mercader que puede despojar a los demás como en despoblado, Trump lo pone por delante sí o sí. Son las nuevas reglas.
La geopolítica absoluta con la ley proscrita discurre mediante dos poderes: el poder blando, como los aranceles locos, y el poder duro de las armas. Uno u otro bajo la ley dictada por Trump, cada vez. Los aranceles son ilegales, según el fallo de la Corte Suprema, pero no importa, Trump ha hecho caso omiso de ese fallo. Insultó a los jueces y la Oficina de Aduanas bloqueó la decisión, alegando que era imposible devolver los 166 mil millones de dólares que se embolsó el gobierno de Trump.
Mucho más graves, las decisiones del poder duro. Trump desata guerras al margen del Consejo de Seguridad de la ONU y al margen de su propio Congreso. El exterminio que tiene lugar en Palestina, el asesinato masivo de seres humanos, la carnicería en la antigua Persia, acompañado de Netanyahu, su matón de cabecera, dejará inmensas cicatrices para el siglo XXI y más allá. Trump ya ha declarado la muerte de Irán. El mundo está cambiando para siempre. Los pueblos masacrados no olvidarán a los asesinos. Estados Unidos tendrá que vivir con las pistolas en las manos día y noche, pero no se salvará de la justicia ni, irremediablemente, de la venganza.
No olvidemos al New Start, último pacto nuclear entre Estados Unidos y Rusia. Limitaba los arsenales estratégicos de ambos y expiró el 5 de febrero de 2026, sin ser renovado, por decisión del carnicero. Por lo pronto, Trump respeta únicamente a los países con armas nucleares.
El mundo está cambiando. Será la actuación de todos, con su muy desigual fuerza, la que irá dando forma al nuevo mundo. La configuración del poder en Estados Unidos en los próximos años parece a merced del trumpismo. Trump y su camarilla ya han mostrado que harán todas las chapuzas necesarias para retener el poder. Trump anhela ser dictador. Alcanzará su sueño, salvo que la evolución de su demencia lo evite; puede ser desplazado por otro tumpista como JD Vance o Marco Rubio. La posibilidad de un cambio de la ruta trumpista depende en todo caso de un suceso extraordinario: un levantamiento enérgico de la población. No es imposible.
En tanto, especialmente el Sur global no puede esperar a que las cosas cambien de rumbo en Estados Unidos. Es preciso avanzar, tan lento o tan aprisa como las circunstancias lo permitan. Es la propuesta que ha hecho México en la última reunión de la CELAC en Bogotá, el pasado fin de semana, por medio del canciller Juan Ramón de la Fuente: América Latina y África deben unir destinos de cara al mundo en descomposición. Diría que es menester contar con Asia. Se trata de un camino que deben emprender las fuerzas progresistas de esos continentes, como lo propone la Primera Conferencia Internacional Antifascista por la Soberanía de los Pueblos, que se celebrará en Porto Alegre del 26 al 29 de marzo. Unir con ese objetivo a las izquierdas del mundo. Asistirán al acto miles de representantes de unos 70 países.
Los debates se centrarán en el fortalecimiento de los movimientos sociales, ecofeministas y sindicales, así como en la solidaridad internacional en la lucha contra el fascismo, pero también en las posibilidades y los límites de la acción institucional. Es hora de dar los primeros pasos para prefigurar ese mundo diferente.