Dora Villanueva
Periódico La Jornada Jueves 9 de abril de 2026, p. 17
No hay mayor golpe para la economía que las guerras. Ni las crisis financieras ni los desastres naturales tienen tal capacidad para afectar la producción como estos eventos, destacó el Fondo Monetario Internacional (FMI), al dar cuenta de que el número de conflictos activos en el mundo se ha disparado en los años recientes, hasta alcanzar niveles no vistos desde el final de la Segunda Guerra Mundial, y de la mano de ese repunte también lo ha hecho el gasto en defensa.
“Las pérdidas de producción derivadas de los conflictos suelen superar las asociadas con crisis financieras o desastres naturales graves” y “las secuelas económicas persisten incluso una década después”, apuntó el organismo en medio de un supuesto impasse en los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán.
En una declaración aparte, el FMI, junto al Grupo del Banco Mundial y el Programa Mundial de Alimentos, reiteró que el ataque de Estados Unidos e Israel a Oriente Medio no sólo ha derivado en “una de las mayores perturbaciones en los mercados energéticos mundiales de la historia moderna”, sino que “inevitablemente conducirá a un aumento de los precios de los alimentos y a la inseguridad alimentaria” (bit.ly/4cxT60o).
Además de los efectos de la guerra, que se han visto en los mercados del petróleo, el gas y los fertilizantes, el FMI puntualizó que los conflictos bélicos resultan en pérdida acelerada de producción, pues ésta cae al inicio del conflicto 3 por ciento en los territorios donde se libran los combates, y luego las pérdidas acumuladas a lo largo de un lustro pueden alcanzar 7 por ciento, más que cualquier otro tipo de crisis.
“Las guerras imponen elevados y duraderos costos económicos y plantean difíciles disyuntivas macroeconómicas, especialmente para los países donde se libran los combates (...) El aumento del gasto en defensa –que puede impulsar la demanda a corto plazo– impone difíciles disyuntivas presupuestarias, que hacen que un buen diseño de políticas y una paz duradera sean más importantes que nunca”, expuso.
Y ese aumento del gasto en defensa apenas actúa sobre el consumo privado y la inversión relacionados con sectores de defensa, sin tener efecto multiplicador en la economía. Incluso puede llevar a aumento de la deuda en apenas tres años, pues estas erogaciones suelen financiarse con déficit (por lo regular, deuda).
De acuerdo con un análisis del FMI, los auges en el gasto en defensa suelen durar casi tres años e incrementan en 2.7 puntos porcentuales del producto interno bruto (PIB), equivalente al avance que se plantea la Organización del Tratado del Atlántico Norte para llevar esta proporción a 5 por ciento del PIB en 2035. Sin embargo, la resaca viene con una deuda que aumenta en promedio 7 puntos porcentuales, también en esos primeros tres años (y 14 puntos porcentuales en tiempos de guerra), porque estas compras suelen financiarse con déficit.
El FMI puntualiza que el número de conflictos en el mundo está por encima de 60, y 40 por ciento de los países gastan al menos 2 por ciento de su PIB en defensa.
FMI, Banco Mundial y ONU señalan que guerra en Irán está agravando inseguridad alimentaria
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura reportó un aumento mensual en marzo y advirtió que la tendencia podría continuar si persiste la crisis energética.
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Reuters y la redaccción
08 de abril de 2026 18:36
Washington. Los responsables del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas advirtieron el miércoles de que las fuertes subidas de los precios del petróleo, el gas natural y los fertilizantes provocarán inevitablemente un aumento de los precios de los alimentos e inseguridad alimentaria.
En una declaración conjunta, los líderes de los organismos dijeron que la carga recaerá con mayor intensidad sobre las poblaciones más vulnerables del mundo, especialmente en las economías de bajos ingresos y dependientes de las importaciones.
Afirmaron que sus instituciones seguirían vigilando de cerca la evolución de la situación y “coordinarían el uso de todas las herramientas disponibles para apoyar a los afectados por la crisis”.
El conflicto en Medio Oriente surgido a finales de febrero tras los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán ya comenzó a reflejar los efectos en los precios de los alimentos a nivel mundial. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) informó el pasado viernes que los precios de los alimentos subieron en marzo a su nivel más alto desde septiembre del año pasado y advirtió que podrían seguir aumentando si continúa el conflicto en Medio Oriente, que ha provocado el alza de los precios de la energía.
La FAO reportó que el Índice de Precios de los Alimentos, que mide las variaciones en una cesta de productos alimenticios comercializados a nivel mundial, subió 2.4 por ciento en marzo con respecto a febrero. Se sitúa uno por ciento por encima de su valor de hace un año, aunque casi 20 por ciento por debajo de su máximo de marzo de 2022, alcanzado tras el inicio de la guerra en Ucrania.
En su reporte del viernes, Máximo Torero, economista jefe de la FAO, señaló que si el conflicto se prolonga más de 40 días y los costos de los insumos se mantienen elevados, los agricultores podrían reducir los insumos, sembrar menos o cambiar a cultivos que requieran menos fertilizantes.
Trump amenaza con aranceles de 50% a países que suministren armas a Irán
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Afp
08 de abril de 2026 10:06
Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que cualquier país que suministre armas militares a Irán se enfrentará a aranceles inmediatos del 50 por ciento sin excepciones, horas después de acordar un alto el fuego de dos semanas con Teherán.
La publicación de Trump en Truth Social no especificaba qué autoridad legal invocaría para imponer dichos aranceles, ya que en febrero la Corte Suprema anuló su uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer amplios aranceles globales.
La ley IEEPA de 1977 se ha utilizado ampliamente durante décadas para respaldar sanciones financieras contra Irán, Rusia y Corea del Norte, pero el tribunal dictaminó que Trump se extralimitó en su autoridad al utilizarla para imponer aranceles comerciales."
A cualquier país que suministre armas militares a Irán se le aplicarán inmediatamente aranceles del 50 por ciento sobre todos y cada uno de los productos vendidos a Estados Unidos, con efecto inmediato. ¡No habrá exclusiones ni exenciones!”, escribió Trump.
No nombró a ningún país que pudiera enfrentarse a estas medidas punitivas. China y Rusia han ayudado a Irán a desarrollar su capacidad militar para contrarrestar la presión de Estados Unidos e Israel, suministrando misiles, sistemas de defensa aérea y tecnología destinada a reforzar la disuasión.
Pero ese apoyo pareció limitarse durante los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Tanto Pekín como Moscú han negado haber suministrado armas recientemente, aunque las acusaciones contra Moscú han persistido.
Trump cuenta con aranceles activos por prácticas comerciales desleales en virtud de la "Sección 301" sobre productos chinos, que se remontan a su primer mandato, a los que podría añadir derechos de aduana y casos pendientes similares relacionados con el exceso de capacidad industrial y el cumplimiento por parte de China de un acuerdo comercial de 2020.
Sin embargo, estos requerirían un período de notificación pública antes de que pudieran entrar en vigor.Trump también podría invocar la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, de la época de la Guerra Fría, que permite aplicar aranceles específicos por sectores para proteger industrias nacionales estratégicas por motivos de seguridad nacional, pero recurrir a esta ley requeriría una nueva investigación de varios meses y comentarios públicos.
Cualquier nuevo arancel sobre los productos chinos avivaría las tensiones con Pekín, en momentos en que Trump se prepara para un viaje a Pekín para reunirse con el presidente chino Xi Jinping con el fin de consolidar una delicada tregua comercial entre las dos mayores economías del mundo.
Rusia ha sido otra fuente de tecnología armamentística para Irán, pero las importaciones estadunidenses de productos rusos han caído drásticamente desde la invasión de Ucrania en 2022 y la oleada de sanciones financieras impuestas a Moscú como consecuencia de ello.
Precios bajos del crudo limitarán producción de Estados Unidos en próxima década
Tanques de almacenamiento en una refinería de petróleo con el monte Fuji al fondo en Yokohama, prefectura de Kanagawa, el 8 de abril de 2026. Foto Afp Foto autor
Reuters
08 de abril de 2026 18:09
Nueva York. La producción de petróleo de Estados Unidos caería hasta mediados de la década de 2030, con los referenciales globales cotizando bajo los 70 dólares por barril hasta 2030, dijo la Administración de Información de Energía (EIA por sus siglas en inglés) en su informe "Annual Energy Outlook".
Estados Unidos produciría entre 12.4 y 12.7 millones de barriles por día de crudo para 2050, frente a los 13.6 millones de 2025, y que la Cuenca Pérmica represente la mayor parte del bombeo en tierra firme.
Los productores nacionales también tendrán que hacer frente a una disminución de la oferta de terrenos de perforación de primera calidad.
A medida que se agoten las ubicaciones de perforación de primer nivel que ofrecen el mejor rendimiento del capital, las empresas se trasladarán a zonas menos rentables para la perforación debido a los mayores costos y las menores tasas de recuperación.
Dependiendo del precio, esas ubicaciones pueden volverse cada vez menos rentables, lo que lastrará la producción total.
Se estima que el consumo de petróleo y otros líquidos disminuirá entre un 11 por ciento y un 23 por ciento en 2050 en comparación con 2025, debido principalmente al mayor uso de vehículos eléctricos, según la EIA.
A finales de la década de 2030, los precios del crudo Brent subirán por encima de los 75 dólares por barril, lo que impulsará un aumento de la producción de crudo durante la mayor parte de la década de 2040, aunque se espera que la producción vuelva a caer en 2050.
Se prevé también que las exportaciones de crudo de EU se sitúen entre 3.3 y 4.7 millones de barriles por día, lo que representará entre el 25 por ciento y el 33 por ciento de la producción de crudo del país en 2050, según la EIA.
La agencia también espera que la demanda mundial de gas natural aumente significativamente e impulse la producción de gas natural seco de EU hasta 3 mil 766.14 millones de metros cúbicos diarios y 4 mil 276 millones de metros cúbicos diarios para 2050, frente a los 3.03 mil millones de metros cúbicos diarios de 2025.
El informe se publica un día después de que Estados Unidos acordara un alto el fuego de dos semanas con Irán, lo que ha hecho que los precios del petróleo caigan por debajo de los 100 dólares por primera vez desde el 2 de abril.-
S&P rebaja calificación crediticia de Colombia por sus déficits fiscales
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Reuters
08 de abril de 2026 18:12
La agencia de calificación crediticia Standard and Poor’s (S&P) rebajó el miércoles la calificación de la deuda en moneda extranjera a largo plazo de Colombia a “BB-” desde “BB”, debido al aumento de los déficits fiscales.
La cuarta economía más grande de América Latina enfrenta un deterioro de sus cuentas fiscales, lo que obligó al gobierno a suspender temporalmente una regla fiscal en junio del año pasado y a elevar su meta de déficit fiscal.
La agencia de calificación prevé que Colombia registre déficits fiscales elevados de forma constante durante los próximos años, lo que incrementará su deuda externa.
S&P prevé que el déficit fiscal de Colombia se amplíe de 5.3 por ciento del producto interno bruto (PIB) en 2025 a 5.6 por ciento del PIB en 2026 y afirma que la rigidez presupuestaria y el débil crecimiento de los ingresos conducirán a una consolidación fiscal prolongada y gradual.
La rebaja de la calificación se produce tras una medida similar adoptada por Fitch en diciembre, en la que se afirmó que los persistentes déficits fiscales elevados aumentarían la deuda pública general en relación con el PIB a medio plazo.
S&P también revisó la perspectiva de Colombia a “estable” basándose en la creencia de que el gobierno reducirá gradualmente su déficit fiscal al tiempo que mantiene un crecimiento económico moderado.
A pesar de las presiones fiscales, se espera que la economía colombiana crezca 3 por ciento en 2027, superando el objetivo de 2.6 por ciento fijado para este año, indicó el Ministerio de Hacienda del país en un proyecto de presupuesto enviado al Congreso.
