la redacción
06 de junio de 2026 14:48
El ejército israelí dispara sistemáticamente fósforo blanco, una sustancia incendiaria y prohibida que puede ser extremadamente dañina, sobre zonas pobladas del Líbano en su guerra contra Hezbollah, de acuerdo con expertos, grupos humanitarios y pruebas visuales recopiladas por The New York Times.
El 30 de mayo se pudieron observar en Nabatieh, una ciudad de aproximadamente 40 mil habitantes, estelas de humo características de este tipo de munición, según imágenes difundidas en redes sociales y verificadas por el diario.
Dichas imágenes fueron grabadas mientras las fuerzas israelíes capturaban el castillo de Beaufort, un lugar emblemático de la zona. Otras grabaciones verificadas mostraron que se había utilizado fósforo blanco en las inmediaciones de la ciudad costera de Tiro, así como cerca de tres pequeñas localidades, Qlayaa, Khiam y Yohmor, en los meses transcurridos desde que se reanudaron los combates entre Israel y Hezbolá, el grupo militante respaldado por Irán, en marzo.
Una vez expuesto al aire, el fósforo blanco se inflama espontáneamente y es excepcionalmente difícil de extinguir, es utilizado frecuentemente por los ejércitos para crear incendios y cortinas de humo durante el combate, no es ilegal en sí mismo, pero su uso deliberado contra civiles o en zonas pobladas por civiles viola el derecho internacional humanitario.
Defensores de los derechos humanos han expresado su preocupación por las consecuencias que el uso de fósforo blanco por parte del ejército israelí ha tenido para la población civil. Israel niega haber utilizado dicha sustancia en violación de esas leyes. No está claro con qué propósito el ejército israelí utilizó fósforo blanco en estos incidentes.
El diario preguntó al ejército israelí sobre el uso de fósforo blanco en Nabatieh, Qlayaa, Khiam y Tiro en cuatro ocasiones específicas, y proporcionó las coordenadas de dichos incidentes. El ejército israelí no hizo comentarios al respecto. The Times también preguntó al ejército sobre sus directrices internas para el uso de fósforo blanco.
“Los procedimientos de las FDI exigen que este tipo de proyectiles no se utilicen en zonas densamente pobladas, salvo ciertas excepciones. Esto cumple y supera los requisitos del derecho internacional”, se indicó en un comunicado.
Israel utiliza proyectiles de artillería M825A1 de 155 milímetros de fabricación estadounidense que contienen 116 cuñas de fieltro, con forma de porciones de pizza, recubiertas de fósforo blanco. Están diseñados para generar entre cinco y diez minutos de humo blanco denso, proporcionando cobertura a los combatientes.
Los proyectiles pueden activarse para fragmentarse y dispersar su carga en el aire, extendiendo así su efecto incendiario sobre una amplia zona. Esto puede usarse para crear una cortina de humo, pero también provocará incendios en tierra dondequiera que caigan las cuñas.
Las municiones también pueden configurarse para que se rompan al impactar, creando así un único incendio que los ejércitos utilizan como marcador visual para guiar ataques adicionales.
Los expertos en municiones que analizaron imágenes recientes de agencias de noticias, así como publicaciones en redes sociales, concluyeron que las imágenes mostraban proyectiles de artillería explotando en el aire en el Líbano, liberando chorros de fósforo blanco en llamas debajo, lo que coincide con el uso anterior por parte de Israel de proyectiles estadounidenses M825A1.
Tel Aviv llama a los israelíes a mudarse a Cisjordania para impedir la constitución de un Estado palestino
Una vivienda en el centro de Gaza quedó reducida a escombros tras un ataque de Israel en Zawaida, ciudad que previamente había ordenado que fuera evacuada. Foto Afp Foto autor
Europa Press
06 de junio de 2026 09:25
Madrid. El ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, hizo un llamado a la población a mudarse a Cisjordania reocupada con el único objetivo de alcanzar un millón de colonos en la región y lograr acabar definitivamente con la idea de establecer un Estado palestino.
“Le digo al pueblo de Israel: vengan a vivir a Judea y Samaria. Hay muchas razones y ahora habrá otra razón también financiera”, dijo el ministro esta semana, luego de que la Knéset (parlamento israelí) aprobó incentivos fiscales para 58 asentamientos.
“Y espero que este incentivo nos ayude a traer a un millón de colonos para matar la idea de un Estado palestino”, enfatizó el ministro ultraderechista.
“Esto no es sólo sionismo en su mejor forma, sino una maniobra estratégica que fortalecerá la franja de seguridad de Israel y frustrará en la práctica la creación de un Estado terrorista palestino en el corazón de la tierra”, subrayó posteriormente en redes sociales.
Israel asesina a un bebé
El movimiento de resistencia islámica condenó el asesinato de un bebé palestino por el ejército israelí en Cisjordania reocupada. Indicó que la muerte de Sam Fahd Abu Haikal, de siete meses de edad,
“refleja la mentalidad criminal que rige el comportamiento de las fuerzas de ocupación y sus colonos, así como el alcance de su desprecio por la sangre palestina y su desdén por la vida de nuestro pueblo”.
El grupo llamó a la comunidad internacional a ejercer presión de inmediato sobre Israel para que “cese sus crímenes continuos” contra los palestinos, reportó Al Jazeera.
Mientras, en la franja de Gaza los palestinos, que ya luchan contra la escasez de alimentos y medicinas, ahora enfrentan nuevas amenazas para su subsistencia diaria ante la falta de aceite para motores, repuestos y gasolina, insumos que afectan la producción de pan, el suministro de agua y genera nuevas crisis como la falta de electricidad para atención de emergencias y de salud, reportó The Guardian.
El principal hospital del centro de Gaza advirtió sobre una inminente catástrofe sanitaria debido a la avería de sus generadores eléctricos.
Hamas se niega al desarme
Husam Badran, del buró político de Hamas, afirmó que el movimiento no entregará sus armas a pesar de las constantes peticiones de desarme. En declaraciones a Al Jazeera, aseguró que el destino final de su arsenal militar se decidirá tras un diálogo exhaustivo con otras facciones palestinas.
“No hablamos de entregarlas; hablamos, al menos, de que las armas no sean visibles, salvo las oficiales de la policía palestina”, explicó.
En este contexto, una delegación de Hamas, encabezada por Jalil al Jaya, llegó a Egipto para una nueva ronda de negociaciones de “varios días” sobre el futuro del enclave costero.
La delegación se reunirá con “responsables egipcios” y de otros países mediadores para “completar la aplicación de la primera fase del acuerdo de alto el fuego” alcanzado en octubre de 2025, y para examinar “mecanismos adecuados para entrar en la segunda fase del acuerdo”, informó el diario Filastin.
Israel: el horror no cesa
Hoy se cumplen dos años y ocho meses desde que Israel decidió acelerar la limpieza étnica contra los habitantes originarios de Palestina, emprendida en 1948. Con el pretexto del injustificable ataque efectuado por el grupo islamita armado Hamas, Tel Aviv puso en marcha el mayor genocidio del siglo, en el que han sido masacradas hasta 680 mil personas –de acuerdo con estimaciones de la relatora especial de la ONU, Francesca Albanese–; la inmensa mayoría de ellas, mujeres, niños, ancianos y hombres desarmados. Hasta septiembre de 2025, mil 581 trabajadores de salud, 252 periodistas y 346 miembros de las Naciones Unidas fueron asesinados para impedirles asistir a las víctimas o documentar las atrocidades del ejército invasor.
El “alto al fuego” acordado en octubre pasado ha permitido a quienes respaldan al régimen sionista fingir que el exterminio concluyó, pero éste continúa sin piedad ni disimulo. El viernes, tropas israelíes asesinaron a un bebé de siete meses y dejaron a su madre en estado crítico en un “puesto fronterizo”, como denomina Tel Aviv a las instalaciones ilegales con que divide los territorios palestinos ocupados. El mismo día, un reportaje documentó el uso sistemático de municiones con fósforo blanco en ciudades libanesas por parte de las fuerzas de ocupación. El uso deliberado de la sustancia incendiaria contra civiles o en zonas pobladas por civiles viola el derecho internacional humanitario. En las mismas 24 horas, el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, llamó a la población a mudarse a Cisjordania reocupada con el objetivo de alcanzar un millón de colonos en la región y acabar definitivamente con la idea de establecer un Estado palestino. En palabras del funcionario, el crimen (que recibirá incentivos fiscales del ministerio que encabeza) es “sionismo en su mejor forma”.
Smotrich es el mismo ultraderechista que en agosto de 2024 se quejó porque nadie les permitiría “causar que dos millones de civiles mueran de hambre, aunque podría estar justificado y ser moral”. Debe remarcarse que no es una postura aislada, sino la política oficial del gobierno del prófugo de la Corte Penal Internacional Benjamin Netanyahu. En marzo, legisladores e integrantes del gabinete celebraron con champán la aprobación de una ley que establece la pena de muerte por ahorcamiento como única condena posible a un palestino que mate a un israelí, mientras se mantiene la impunidad total a los israelíes, civiles o militares, que asesinan palestinos. Desde octubre de 2023, Netanyahu informó al mundo que su misión no tenía que ver con la seguridad, sino con “una guerra santa de aniquilación”, guiada por los versículos bíblicos de Samuel 15:3: “ahora vayan y hiéranlos y destruyan absolutamente todo lo que tengan y no los perdonen, pero mátenlos, tanto a hombres como a mujeres, infantes y lactantes, bueyes y ovejas, camellos y burros”. Además de extender esa “guerra santa” a Líbano, de apropiarse de territorios sirios y bombardear Yemen, Irak y Qatar, el 28 de febrero Israel la llevó hasta Irán.
La agresión a gran escala contra Persia, conducida junto a Estados Unidos, ha desquiciado la economía mundial y entrampado al presidente Donald Trump en un callejón sin salida militar y político. En este afán de perpetuar la espiral de violencia, Tel Aviv dejó atrás cualquier restricción, hasta el punto de que ahora la Agencia de Inteligencia de Defensa del Pentágono (DIA, por sus siglas en inglés) considera a Washington en el nivel más alto de amenaza de espionaje israelí.
Por lo dicho y por todos los horrores que es imposible reseñar en este espacio, el actual gobierno israelí ya es uno de los mayores violadores de derechos humanos de los tiempos modernos, y la complicidad internacional con el genocidio es una vergüenza indeleble para la especie humana.
Enfrenta Trump oposición cada vez mayor dentro de su partido
▲ El jefe de la Casa Blanca sufrió un duro revés cuando el Congreso, con votos de republicanos, le negó la creación de un millonario fondo para indemnizar a aliados.Foto Afp
Reuters, Afp y Ap
Periódico La Jornada Domingo 7 de junio de 2026, p. 24
Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se enfrenta a una oposición cada vez mayor dentro de su propio partido, ya que los legisladores republicanos, que durante mucho tiempo fueron reacios a desafiarlo, están demostrando una mayor disposición a romper filas con el mandatario.
Durante la semana pasada, múltiples facciones de republicanos en el Senado y la Cámara de Representantes criticaron la guerra del mandatario contra Irán, rechazaron presupuestar mil millones de dólares en fondos vinculados al salón de baile de la Casa Blanca, bloquearon su legislación sobre espionaje interno y forzaron el retiro de su fondo de mil 800 millones de dólares para la “lucha contra la militarización”, que buscaba otorgar a los aliados de Trump que atacaron el Capitolio el 6 de enero de 2021 y fueron indultados por el magnate, pagos por haber sido, supuestamente, víctimas de excesos de las fuerzas del orden.
Por otra parte, el Congreso está a punto de proporcionar un paquete de 70 mil millones de dólares al Departamento de Seguridad Interior (DHS, por sus siglas en inglés), que impulsará la agenda de la Casa Blanca sobre deportaciones masivas. El presupuesto fue calificado de un “proyecto de ley podrido” por los demócratas y como “un cajero automático para el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés)” por defensores de los inmigrantes.
“Seguiremos arrestando gente, deteniendo gente y deportando gente”, declaró esta semana a CBS News,
Tom Homan, zar fronterizo de Trump, e insinuó que se prevén redadas migratorias en la ciudad de Nueva York para este verano.
“Sus opciones son ilimitadas en cuanto a lo que pueden hacer con este dinero”, sostuvo Vanessa Cardenas, directora ejecutiva de America’s Voice, organización de defensa de los inmigrantes.
“Es muy difícil aceptar, como ciudadana que paga impuestos, que nuestros dólares vayan a esta enorme máquina de deportación masiva, mientras los estadunidenses luchan para cubrir los costos de la atención médica, para acceder a alimentos y pagan tanto por la gasolina”, añadió.
En tanto, el secretario de Guerra estadunidense, Pete Hegseth, instó ayer a Europa a combatir la “invasión” de sus costas por migrantes y a invertir más en defensa, luego de haber renunciado a participar en la ceremonia internacional conmemorativa del desembarco en Normandía, que fue clave para la victoria de los aliados occidentales sobre Alemania nazi.
“Tristemente, hoy diversas playas europeas son asaltadas por diferentes ideologías peligrosas”, reprochó el jefe del Pentágono en el cementerio militar estadunidense de Colleville-sur-mer, en el norte de Francia.
A “playas de España, Italia, Grecia y Bulgaria llegan barcos y hombres. ¿Cuándo harán algo las capitales europeas sobre esa invasión? ¿O ya es demasiado tarde?”, cuestionó Hegseth.
“Ojalá aprendamos de este pasado”, declaró el jefe del Pentágono en referencia a la participación de las tropas estadunidenses en el desembarco de los aliados. “Los hombres enterrados aquí lucharon en una alianza guerrera donde cada socio aportó su máxima medida de industria, coraje y sacrificio”, aseveró frente a las 9 mil 387 cruces blancas de soldados del Pentágono caídos en combate en Normandía.
“No son lemas vacíos, no son cumbres lujosas, no son comunicados”, resaltó al criticar con ironía a la ceremonia internacional.
Según él, Estados Unidos “liderará” en adelante a los aliados, pero “deben estar ahí con nosotros, hombro con hombro. La paz se garantiza solamente con la fuerza”, sostuvo.
