sábado, 25 de julio de 2026

Ejército israelí mata a cuatro palestinos en Tell, Cisjordania.

Ap y Afp
24 de julio de 2026 08:50
Soldados israelíes en Nablús, en Cisjordania ocupada, el 24 de julio de 2026.
Foto Afp   Foto autor
Jersusalem.- El ejército israelí mató a tiros a cuatro palestinos en la aldea de Tell, en el norte de Cisjordania, dijo el Ministerio de Salud palestino el viernes, elevando la tensión en el territorio ocupado después de que un colono israelí murió en un enfrentamiento con residentes locales.
Otros dos israelíes y cuatro palestinos resultaron heridos, de acuerdo con funcionarios de salud. El ejército de Israel anunció que se estaba preparando para una operación antiterrorista “extensa” en Cisjordania.
Las circunstancias exactas del incidente seguían sin estar claras. Pero reportes de medios israelíes y entrevistas con funcionarios palestinos locales sugirieron que un grupo de colonos entró en Tell el viernes por la mañana y fue confrontado por residentes que temían un ataque.
Según el ejército israelí, uno de los residentes tomó una de las armas de los colonos y disparó contra el grupo, matando a Benayahu Mellet, un guardia de seguridad de 32 años de un asentamiento cercano.
En un video del incidente —cuya autenticidad fue confirmada por el ejército israelí y fue difundido en internet por el corresponsal militar de la Radio del Ejército de Israel— se muestra a dos hombres armados con ropa de civil, así como al menos a un soldado israelí, apuntando sus armas contra un grupo de palestinos que se había congregado en un campo.
En un momento dado, los dos hombres armados se abalanzan hacia varios residentes palestinos con las armas desenfundadas. En las imágenes, los residentes intentan hacerlos retroceder y parecen desarmar a uno de los hombres antes de abrir fuego.
En un comunicado, el ejército israelí dijo que mató al hombre que tomó el arma del colono y que estaba armado cuando los soldados le dispararon. Pero otro video, publicado por medios israelíes y verificado por el ejército, mostró a las fuerzas israelíes disparando contra un grupo de palestinos en el mismo campo que ya estaban en el suelo.
En las imágenes, que duran menos de un minuto, se escuchan más de una docena de disparos. El ejército dijo que el sospechoso era una de las personas fallecidas en el campo. No respondió a preguntas sobre los motivos por los que los soldados mataron a los otros hombres —todos de la misma familia— o cuánto tiempo después del altercado original ocurrieron las muertes.
Más tarde, el jefe del ejército, Eyal Zamir, dijo que enviará más tropas a la Cisjordania ocupada, donde los soldados han rodeado Tell y la cercana ciudad de Nablus.
El primer ministro, Benjamin Netanyahu, también dijo que Israel “actuaría con fuerza” tras el incidente.
Israel anuncia gran operación en Cisjordania
Un soldado israelí en Nablús, en Cisjordania ocupada por Israel, el 24 de julio de 2026. 
Foto Afp   ImagenFoto Afp
El ejército israelí anunció el viernes que estaba preparando una amplia operación en Cisjordania ocupada tras un episodio de violencia que tuvo el saldo de cuatro palestinos muertos y dos israelís.
"Tras el ataque terrorista ocurrido hoy más temprano en la zona de Tel, los soldados de las FDI [Fuerzas de Defensa de Israel] se están preparando para una amplia actividad operativa antiterrorista en el sector", informó el ejército.
El ejército israelí informó haber desplegado tropas tras recibir reportes de un ataque contra civiles israelíes que, según afirmó, realizaban una excursión cerca del asentamiento de Havat Gilad.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que su gobierno acelerará "la legalización de los asentamientos agrícolas y el establecimiento de otros nuevos" en Cisjordania ocupada.
Las medidas anunciadas por el mandatario y el ministro de Defensa, Israel Katz, también incluyen operaciones en pueblos palestinos sospechosos de albergar combatientes.
La violencia en Cisjordania, un territorio palestino ocupado por Israel desde 1967, se ha intensificado fuertemente desde el comienzo de la guerra en Gaza en octubre de 2023.
Más de 500 mil israelíes viven en colonias en Cisjordania, junto a unos tres millones de palestinos. Todos los asentamientos israelíes en Cisjordania son considerados ilegales según el derecho internacional.
Aldeas que durante mucho tiempo han sido objetivo de los colonos en el norte de Cisjordania
Cinco aldeas palestinas en los alrededores de Nablús fueron atacadas el viernes por colonos israelíes, según la agencia de noticias palestina WAFA.
Los pueblos y aldeas que rodean Nablús se encuentran en una de las zonas más violentas de Cisjordania, territorio ocupado por Israel. Además de los asentamientos recientemente aprobados, al menos nueve puestos agrícolas salpican la zona, y los ataques de colonos israelíes, las incursiones del ejército y los enfrentamientos se han vuelto frecuentes.
Los palestinos y las organizaciones de derechos humanos han documentado cada vez con mayor frecuencia la entrada de colonos armados en aldeas de la zona. Se denuncian habitualmente robos de ganado, incendios provocados y actos de vandalismo contra mezquitas.
Las muertes de israelíes han sido seguidas repetidamente de ataques de represalia contra comunidades palestinas cercanas, conocidos como ataques de "precio a pagar". Este patrón se repitió tras la muerte, el 21 de marzo, de Yehuda Sherman, de 18 años, quien falleció cuando un vehículo palestino atropelló su quad (vehículo tipo cuatrimoto) cerca de Beit Imrin. Políticos de alto rango, incluido Smotrich, asistieron al funeral de Sherman y exigieron venganza.
Durante los dos días siguientes, la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) documentó 32 ataques de colonos que afectaron a 30 aldeas y comunidades palestinas en Cisjordania, aproximadamente un tercio de ellas cerca de la gobernación de Nablús. Según la OCHA, los colonos incendiaron casas y vehículos, vandalizaron propiedades y agredieron a los residentes, hiriendo al menos a 32 palestinos.

Israel despliega tropas en Cisjordania para una “operación antiterrorista”
Colonos asaltaron la localidad de Tell, denuncia autoridad palestina
▲ Jawad Ramadan fue una de las víctimas del ataque de colonos israelíes en la localidad de Tell, en Cisjordania reocupada. Su cuerpo fue llevado al hospital de Nablus.Foto Ap
Afp, Sputnik, Europa Press, Ap y Reuters
Periódico La Jornada   Sábado 25 de julio de 2026, p. 18
Nablus. Israel desplegó ayer tropas en Cisjordania reocupada con el argumento de realizar una “operación antiterrorista”, luego de una serie de enfrentamientos que estallaron en todo el territorio y que fueron iniciados cerca de la aldea de Tell, en el suroeste de Nablus, por colonos apoyados por el ejército de Tel Aviv, que causaron la muerte de cuatro palestinos y dos militares israelíes.
“Tras el ataque terrorista ocurrido hoy (ayer) más temprano en la zona de Tell, los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se preparan para una amplia actividad operativa antiterrorista en el sector”, informó el ejército en un comunicado.
Las fuerzas armadas expusieron en el texto que el despliegue de tropas se debe porque el ejército israelí recibió el reporte de un ataque contra civiles que, según afirmó, realizaban una excursión cerca del asentamiento de Havat Gilad.
Durante la confrontación, “un terrorista robó un arma a un agente y abrió fuego contra los civiles israelíes”, de acuerdo con el contenido del mensaje militar israelí, antes de confirmar que los soldados “eliminaron rápidamente al terrorista que perpetró el ataque”. Asimismo, aseguró que el arma fue recuperada.
Inicialmente, la versión israelí mencionó un ataque contra senderistas israelíes para luego reportar un “violento enfrentamiento” entre decenas de palestinos e israelíes, publicó Afp.
El alcalde de Tell, Walid Zidan, quien rechazó el argumento israelí, declaró que al menos una veintena de colonos asaltaron la localidad, aproximadamente entre las 7:30 y las 8 horas, antes de que iniciaran los enfrentamientos.
“Los residentes acudieron rápidamente en defensa de los propietarios de viviendas de la zona. Un enfrentamiento verbal con los colonos derivó en una pelea física cuando los aldeanos intentaron repeler el ataque”, explicó en un documento que difundió la agencia palestina Sanad.
También añadió que “existe una incitación generalizada por parte de los líderes israelíes. Afirmamos que son los colonos quienes atacan a los palestinos, asaltan sus hogares y se apoderan de tierras sin dejar a los residentes otra opción que defenderse”, acusó.
El ministerio de Salud palestino confirmó en un comunicado la muerte de las cuatro personas e indicó que otras cuatro resultaron heridas, tres de ellas de gravedad, reportó Wafa.
Por su parte, un vocero de la cartera aseveró que los palestinos abatidos eran dos hermanos y sus primos, al mismo tiempo que acusó al ejército israelí de convertir la ciudad en una “zona militar cerrada”.
Posteriormente, las fuerzas israelíes anunciaron la detención, en el hospital de Nablús, de dos hombres acusados de presuntamente haber participado en el incidente. Según un funcionario sanitario, uno de los palestinos heridos fue detenido junto con su hermano.
Zaher Jabarin, jefe de Hamas en Cisjordania reocupada, sostuvo que el derramamiento de sangre palestina en Gaza “no será en vano” y subrayó que la resistencia contra la ocupación israelí continuará, recogió Al Jazeera.
El líder del movimiento de resistencia islámica instó a los países árabes e islámicos a boicotear a Israel utilizando todos los medios a su alcance y pidió a las naciones occidentales que sancionen a los colonos. De igual manera, elogió a los palestinos de Tell y de otras zonas de conflicto por resistir a las agresiones por parte de los asaltantes judíos.
El primer ministro israelí y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, adelantó que su gobierno establecerá nuevos asentamientos en Cisjordania reocupada y legalizará otros ya existentes.
En una declaración conjunta con el ministro de Defensa, Israel Katz, pidió más tropas para que se destruyan las casas de los acusados en Tell. “Se debe permitir que las fuerzas de seguridad actúen libremente y con toda la fuerza contra el terrorismo”, sostuvieron.
El ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, fue más allá, al expresar que las aldeas de Tell, Iraq Burin y Beit Furik “necesitan verse exactamente como los campamentos de refugiados en Nablus y Tulkarem”, en referencia a la campaña de demoliciones masivas que desplazó a decenas de miles en las ciudades cisjordanas el año pasado.

La pedagogía del odio
Fotos X @SecRubio y Afp   Foto autor
Marcos Roitman Rosenmann
25 de julio de 2026 00:03
La guerra cultural ha sido declarada. Bajo la batuta de Marco Rubio y el asesor de la Casa Blanca Stephen Miller, fueron convocados en Washington países aliados y dependientes para dar a conocer las estrategias del gobierno de Trump en su batalla contra lo que se ha llamado ideología antifa. Mientras se disputaba el Mundial de Futbol, según fuentes, acudieron 60 representantes de gobiernos de Asia, Europa y América Latina. Entre los invitados destacaron Israel, Argentina, Italia, Alemania o Chile. Entre los ausentes, México y China. No acudieron por decisión propia. 
De esta guisa Estados Unidos redefine el terrorismo internacional. Categoría gelatinosa que incorpora el crimen organizado, el narcotráfico, la migración y los indocumentados, hasta movimientos políticos y sociales de izquierda, progresistas, anarquistas o socialdemócratas. En esta guerra, está dispuesto a financiar con un límite de 3 millones de dólares a organizaciones que apoyen sus planteamientos. Ese era, entre otros, el objetivo de la reunión. Dar a conocer la existencia de fondos gubernamentales en la promoción de la pedagogía del odio. De eso se trataba. Visualizar, y emprender su cruzada particular contra aquellos que representan un peligro para la razón cultural de Occidente, sus valores y modo de vida. 
En una sociedad individualista, el discurso del odio se entronca con la emergencia de individuos que han roto amarras con la realidad social. Sólo pueden fantasear como lo hace el hipocondriaco con un cuerpo carcomido por la enfermedad. Su mundo es una construcción delirante. Baste transcribir las palabras de Marco Rubio, cuando se refiere a los nuevos terroristas: “viajan por el mundo para participar en ataques conjuntos, canalizar propaganda y material de captación, e intercambiar información sobre objetivos por medio de canales encriptados compartidos. Se desplazan mediante redes clandestinas de pisos francos, pagan sus operaciones con fondos trasnacionales y colaboran con estados extranjeros hostiles”. No menos delirantes son los informes que señalan a Cuba como promotora de la subversión en Estados Unidos, acusándola de “reclutar y cultivar activistas de izquierda, y de apoyar el terrorismo izquierdista en territorio estadunidense” (La Jornada, 21/7/26) 
Producir rechazo al diferente es la finalidad de la sicopatología delirante del movimiento MAGA. En esta guerra cultural son llamados a participar partidos políticos, medios de comunicación y redes sociales. La cumbre Antifa, así fue definida, abrió la puerta a la producción global de odio social. ¿Cómo? A decir del siquiatra Carlos Castilla del Pino en su obra Teoría de los sentimientos, dando rienda suelta a la difamación, la calumnia, la crítica malévola, sobre las cuales se asienta el deseo de destrucción, de ser odiado. Y puede ser una clase social, un grupo étnico, migrantes o ideologías adjetivadas como “disolventes”. Se odia para destruir el objeto odiado. 
El trabajo de odiar conlleva una pedagogía. No se nace odiando, dirá Freud en su obra Los instintos y sus destinos. Para odiar es necesario definir aquello que se odia. Descargar la violencia sobre un objetivo concreto. Hablamos de un sentimiento dirigido, cocinado a fuego lento. De ahí que el odio sea una conducta social. Se enseña, a la par que se aprende a odiar. 
Se deshumaniza aquello que debe ser odiado. La historia da pautas. Tomemos la masacre en Ruanda. Entre el 7 de abril y el 15 de julio de 1994, la población tutsi fue atacada en sus casas, lugares de trabajo, centros educativos o religiosos. Sus agresores eran vecinos, amigos, compañeros de trabajo o familias políticas pertenecientes a la etnia de los hutus. Apoyados por sus milicias y fuerzas gubernamentales, actuaron sin límites. Fueron asesinados un millón de sus miembros, equivalente a 70 por ciento de la población tutsi. Según los datos, entre 250 mil y 500 mil mujeres fueron agredidas o violadas sexualmente. Boubacar Boris Diop, escritor senegalés, plasmó el odio de los hutus en su novela El osario. Asimismo, en 1995, miles de bosnios musulmanes serían asesinados en la masacre de Srebrenica por las fuerzas serbio-bosnias del ejército de la República Srpska, liderados por Radovan Karadzic. 
En ambos casos, el odio asienta la limpieza étnica. En el reciente inaugurado siglo XXI, el genocidio del Estado de Israel contra el pueblo palestino en Gaza y Cisjordania forma parte de educar a un país y su población en el odio. Son guerras civilizatorias encuadradas en el concepto de superioridad étnico-racial. En todos los casos, se odia a los pueblos originarios, al diferente, al otro, al pobre. Desdibujados, se presentan como el enemigo civilizatorio al cual exterminar. 
La pedagogía del odio tiene docentes y divulgadores. Ideólogos formados en el rechazo a la democracia, la justicia social, los derechos humanos. Dirigentes políticos defensores de la explotación, la meritocracia y el patriarcado. Dominan los espacios públicos donde predomina la cultura de la cancelación. Soldados que adquieren el nombre de influencers y cumplen con su función. Muchos recurren al acoso cibernético y al bulo, y llaman a la violencia. Hoy, la guerra cultural posee un manual de instrucciones cuya fuente de legitimación se asienta en la pedagogía del odio.