lunes, 20 de julio de 2026

Llega velero a Cuba con ayuda europea; hay medicamentos retenidos en Jamaica.

Ap, Cubadebate y Sputnik
Periódico La Jornada   Lunes 20 de julio de 2026, p. 23
La Habana., Un velero que transporta siete toneladas de ayuda humanitaria y donaciones de grupos de solidaridad europeos arribó ayer al puerto de La Habana, en un momento en el que la isla enfrenta una severa crisis en todos los ámbitos como consecuencia del reforzamiento del cerco petrolero impuesto por Estados Unidos.
La nave Astral, que pertenece a la organización humanitaria Open Arms, contiene sobre todo paneles solares, equipos fotovoltaicos y medicinas que serán entregadas al Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez en esta capital, así como a otras instituciones, indicaron sus organizadores.
El velero ingresó a la Bahía de La Habana la tarde de ayer acompañado por algunas embarcaciones de apoyo, según constató The Associated Press.
En contraste, decenas de contenedores con insumos médicos para Cuba están retenidos en Jamaica tras la suspensión de viajes a la isla por parte de la naviera francesa CMA CGM, la cual decidió cancelar los envíos debido a las sanciones de Estados Unidos, confirmó ayer la directora general de Asuntos Consulares y Atención a cubanos residentes en el exterior de la cancillería, Ana Teresita González.
En un mensaje en la red social X, precisó que entre los contenedores retenidos figura uno con “más de 35 mil jeringuillas para el sistema de salud en Santiago de Cuba”.
Mientras, especialistas de la Aduana General de Cuba interceptaron un cargamento de cannabinoides sintéticos ocultos en dos cajas de alimentos procedentes de Estados Unidos en el Aeropuerto Internacional José Martí, en el marco de las acciones contra el tráfico ilícito de estupefacientes y la política de tolerancia cero frente a las drogas.

Defensa de migrantes, causa nacional
José Murat
En un tiempo especialmente hostil contra la población inmigrante, se precisa hoy más que nunca de una actitud de solidaridad humana, como se dio entre los seis grupos parlamentarios del Senado de la República, y no una postura facciosa, de defensa de intereses políticos de corto plazo, como se observó entre algunas dirigencias nacionales de partidos políticos opositores.
Concretamente, ni la dirigencia del PRI ni la del PAN, como sí lo hicieron Morena, PT, PVEM y MC, quisieron hacer causa común en defensa de los mexicanos que hoy sufren el acoso de fuerzas de la derecha en el exterior, los mismos que con su trabajo productivo son uno de los pilares de la primera economía del mundo, la segunda fuen-te de divisas para el país, y el principal soporte económico de miles de comunidades y fa-milias. Es difícil pensar que lafalta de solidaridad sea una pos-tura predominante entre los cuadros y los militantes de los partidos que rechazaron el pacto de unidad nacional.
El balance es impactante, y debiera suscitar un espíritu de unidad total en torno a una causa tan sensible, ajena a las agendas políticas: en apenas año y medio han muerto 17 mexicanos sin ningún antecedente de actividades delictivas, 14 mientras estaban bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y los tres restantes durante operativos de la misma agencia.
Sólo durante este año, seis personas han muerto por disparos de agentes migratorios, entre ellas los ciudadanos estadunidenses Alex Pretti y Renee Good, durante un amplio operativo desplegado en Minesota en enero pasado.
El caso más reciente de agresión policiaca que culminó en la pérdida de una vida humana es el de Lorenzo Salgado Araujo, un migrante mexicano de 53 años, quien falleció el 7 de julio tras recibir un disparo de un agente de migración durante un operativo en Houston, Texas. Nuestro connacional era un obrero de la construcción, padre de tres hijos, que llevaba más de 30 años viviendo, trabajando y pagando impuestos en el país, sin la contraprestación elemental de un permiso de residencia.
Apenas unos días después, el 12 de julio, el inmigrante colombiano Joan Sebastian Durán Guerrero, un joven de 26 años, falleció tras recibir disparos de agentes de la misma dependencia gubernamental, durante un operativo en la ciudad de Biddeford, Maine.
No se trata de hechos fortuitos: los crímenes se dieron en el marco de un aumento desmesurado de las detenciones de migrantes en todo el país, una atmósfera dehostilidad en gran medida desapercibida por la opinión pública, hasta que se suscitan desenlaces fatales como el de esos operativos infaustos.
Desde grandes ciudades como Chicago y Las Vegas hasta pequeños barrios a las afueras de Milwaukee y San Antonio, se ha detenido a migrantes en juzgados, registros de ICE y controles de tráfico; las detenciones diarias se duplicaron en la última semana de junio y siguen aumentando en julio, como advierte Getsy Hernández, organizadora comunitaria de Escucha Mi Voz Iowa, un grupo de defensa liderado por inmigrantes en Iowa City.
Ante la escalada antinmigrante, esta vez se han movilizado miles de manifestantes, y múltiples líderes locales y grupos de derechos civiles latinos para exigir investigaciones independientes y sanciones drásticas a los infractores, casi siempre inmunes ante sus crímenes, bajo el paraguas etéreo de un laxo “cumplimiento del deber”.
Por parte del gobierno mexicano se han presentado denuncias penales, ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos y ante las fiscalías estatales de las distintas jurisdicciones estadunidenses donde ocurrieron los hechos, para exigir la investigación y la aplicación de penas por el crimen de Salgado Araujo y por los otros 16 suscitados desde enero del año pasado.
En paralelo, se solicitará la intervención del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
La exigencia de justicia para los migrantes fallecidos, y la demanda de respeto a los derechos humanos de la población migrante, no significan cuestionar a todo el gobierno estadunidense y su derecho a establecer su propia política interna, mucho menos socavar los estrechos lazos culturales, sociales y comerciales entre las dos naciones, unidas por más de 3 mil kilómetros de frontera y millones de interacciones diarias de toda índole. Una relación de cooperación que se ha patentizado ya con la orden del ICE de suspender los operativos de detención de migrantes.
¿Cómo no hacer causa común ante la exigencia dejusticia del gobierno mexicano, los seis grupos parlamentarios del Senado, cuatro bancadas de la Cámara de Diputados, decenas de organizaciones de derechos humanos y, sobre todo, una demanda sentida del pueblo de México de respeto a los derechos humanos de nuestros hermanos migrantes?

Desde el otro lado
Temporada de caza
Arturo Balderas Rodríguez
Tal parece ser el decreto del inquisidor mayor Steven Miller. Su cruzada es encarcelar y deportar a cientos de miles de aquellos cuyo color de piel sea oscura. No importan las normas o los medios, lo que importa es que los agentes migratorios cumplan con una cuota de por lo menos 2 mil detenciones diarias, según informa el New York Times. El efecto colateral de la encomienda ocasionó que la semana pasada en los estados de Texas y Maine los agentes asesinaran a tres personas que no representaban ningún peligro para la comunidad.
Los hechos fueron tan escandalosos que el propio presidente ordenó al responsable del ICE frenar la detención de vehículos con el fin de revisar la calidad migratoria de quienes viajan en ellos. Sin embargo, la orden fue revocada a los pocos días por el propio presidente. Cabe recordar que hace algunos meses en el estado de Minesota fueron asesinados dos estadunidenses mientras protestaban por la brutalidad de los agentes del ICE. El clamor social que provocaron esos incidentes fue una de las razones que costaron el puesto a Kristi Noem, titular de la Secretaría de Seguridad Interna. En su lugar, el nuevo titular instrumentó una serie de medidas con la intención de maquillar la brutalidad de ICE y evitar que el presidente fuera criticado. El verano duró poco y el celo persecutorio del señor Miller prevaleció sobre cualquier raciocinio político y humanitario. Su política racista y xenofóbica no tiene parangón y fue avalada nuevamente por los mismos funcionarios y legisladores que gritaron “al ladrón” y aplaudieron el sacrificio de la señora Noem, a sabiendas de que el ladrón está en casa.
La improvisación, la falta de entrenamiento y el ánimo justiciero de algunos agentes nuevamente han costado la vida de personas inocentes. El reclamo social, encabezado por organizaciones de derechos humanos y legisladores de ambos partidos políticos, pone una vez más en predicamento la política migratoria del régimen. Es evidente que los agentes no han recibido el entrenamiento y el equipo necesario, incluidas cámaras que registren sus actividades, condiciones para que se aprobara el presupuesto millonario para al ICE. Al igual que en el pasado, un grupo de legisladores republicanos han mostrado su preocupación, ya que pone en riesgo su posibilidad de relegirse y perjudica la imagen del presidente. Es necesario que las autoridades respondan cuántas personas más serán arteramente asesinadas por agentes que sin pruebas argumentan haber disparado en defensa propia. En el fondo del asunto está el cumplimiento de una inhumana cuota de 2 mil sacrificios diarios. Dicha política se asemeja a las cacerías de esclavos para castigar a quienes intentaban reivindicar sus derechos humanos en los estados sureños el siglo pasado.

Infantino y Trump, ejemplos de lo que no se debe ser
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, durante la clausura del Mundial de futbol 2026. Foto Ap   Foto autor
Iván Restrepo
20 de julio de 2026 00:04
Editado desde 1935, el boletín de prensa The Swiss voice in the world ofrece cada semana la visión de los medios suizos lo mismo sobre la política y la economía mundial, que sobre la ciencia, la ecología y lo más importante que pasa en dicho país. 
Recientemente se ocuparon de analizar lo que el alma de Estados Unidos significa para la economía y el futbol con motivo del 250 aniversario de esa nación, celebrado el pasado 4 de julio. La nota es del analista Matthew Allen, quien trae a colación lo que afirma la politóloga Claudia Franziska Brühwiler, la cual sostiene que “perseguir la felicidad en el casino no era la intención de los Padres Fundadores”. Y que “cuando el sueño material se vuelve inalcanzable, cuando la existencia se sume en la angustia existencial, es indispensable volver a los valores fundamentales”. Precisamente una visión de este tipo es lo que les falta ahora a los estadunidenses, advierte Franziska. 
Por su parte, el periodista Boris Busslinger también considera que Estados Unidos se alejó de su propósito original al celebrar “un cuarto de milenio bajo el mandato de un presidente con poco respeto por la historia o las instituciones de su país; de una tierra de contradicciones que ha trabajado tanto por el bien común, como provocado hostilidad y devastación”. Y añade que es capaz de lo mejor y de lo peor. Y por todo lo que sucede ahora “La gran nación de inmigrantes puede ser una formidable máquina de sueños y a la vez una terrible calamidad”. 
Sobre esto último se recuerda cómo Estados Unidos siempre se mostró orgulloso de tener una economía abierta, relativamente libre de la injerencia directa del gobierno. Pero el auge de las empresas de inteligencia artificial (IA) obligó a replantearse esta postura. Debido a que la IA se presenta a veces como una amenaza para el empleo, la sociedad y la seguridad nacional, Trump tomó en serio esta amenaza y decidió restringir el acceso extranjero a los modelos de IA más potentes. 
Pero las decisiones de quien ocupa la Casa Blanca no se limitan a temas económicos, bélicos o de inmigración y religión. También del deporte, y el más patético caso es el Mundial que ayer concluyó. Una llamada del presidente Trump al dirigente de la FIFA, Gianni Infantino, que es suizo, bastó para revocar la decisión de prohibir al delantero estadunidense expulsado Folarin Balogun disputar un partido crucial del Mundial contra Bélgica. 
Esa llamada y el levantamiento de la sanción a Balogun provocaron una condena generalizada, pues el futbol se basa en la ilusión de que las decisiones sobre las faltas y los fueras de juego se toman en los estadios, o por los árbitros asistentes de video. Y no en la Casa Blanca. Es un indicio de que Infantino se mostró nuevamente como un lacayo ante Trump y destruyó la ilusión de que el futbol sirve para unir a las naciones. 
Así, el dirigente de la FIFA, que antes entregó a Trump un balón de la paz supuestamente por sus esfuerzos en pro de ella en el mundo, acabó por destrozar burda y grotescamente el maltrecho prestigio de la máxima autoridad del futbol. El periodista Thomas Schifferle señala que la intervención de Trump e Infantino son un pésimo ejemplo de las relaciones entre Estados Unidos y Suiza. Y que lo ocurrido demuestra lo que desde hace tiempo es claro: Infantino es insostenible como presidente de la FIFA y debe ser destituido de su cargo. Es lo más urgente, tras una minuciosa auditoría a las finanzas del organismo. 
Otro que debía ser separado de su cargo es Donald Trump por innumerables razones. Una, que trae al mundo en crisis económica y política, es su gestión caótica de la guerra que hace casi cinco meses inició contra Irán. Prometió concluirla en unos días al borrar a esa nación del mapa, en abierta colaboración con el gobierno de Israel. Arrastró al pueblo estadunidense a una confrontación militar que no tiene idea de cómo terminarla. 
Agrava la situación al declarar que Estados Unidos tomará el control del estrecho de Ormuz y cobrará una tarifa para garantizar el paso seguro de los buques de carga. Cabe recordar que su secretario de Estado, Marco Rubio, calificó de ilegal un plan similar de los iraníes al señalar que “Ningún país tiene permitido cobrar peajes ni tasas en una vía fluvial internacional”. 
Los señores Infantino y Trump ejemplifican lo que no deben ser los dirigentes del futbol mundial y de una poderosa nación.