Periódico La Jornada Sábado 23 de agosto de 2025, p. 14
Las remesas de los migrantes mexicanos en Estados Unidos siguen teniendo un gran peso para la economía del país, y aunque han sufrido una caída en los últimos meses, ésta no ha tenido un impacto tan fuerte en general gracias a la estabilidad de las finanzas nacionales, indicó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Durante su conferencia de prensa matutina, la jefa del Ejecutivo señaló que las remesas han sufrido una caída anual de 5 por ciento, debido a la “situación que ha impuesto Estados Unidos sobre nuestros hermanos migrantes”, lo cual “por supuesto que nos preocupa, sobre todo porque (esos envíos) llegan a las comunidades que menos tienen”.
Sheinbaum detalló que la baja de las remesas fue de 16 por ciento entre junio y julio, y que actualmente tienen un nivel similar al de 2022, después de que en 2023 y 2024 aumentaron “muchísimo”.
Explicó que su gobierno está trabajando en conjunto con el Banco de México para “ver exactamente cuáles son las causas” de la caída de este índice, y que “el número de mexicanos que ha sido repatriado o deportado, si lo comparamos con periodos anteriores, no es tan alto”.
Fallaron malos augurios
Los especialistas del banco central “tienen los datos mucho más detallados de las remesas, pero, en general, el impacto que pudiera haberse vivido no ha sido tan drástico por la situación económica del país, la estabilidad macroeconómica, la responsabilidad en el gasto público y, al mismo tiempo, el apoyo a la gente, que es lo más importante para nosotros”.
En ese sentido, celebró que no se han cumplido los pronósticos de quienes esperaban un mal desempeño del país. “Había quien apostaba a que eso (los aranceles impuestos por Estados Unidos) iba a tirar la economía mexicana, que nos iba a ir muy mal, que no habría desarrollo, que iba a haber más endeudamiento, y la verdad es que no”.
La Presidenta admitió que la situación internacional, en particular la relacionada con las tarifas comerciales impuestas por Washington, “tiene sus impactos. Muchos inversionistas están esperando para ver cómo sigue la situación, pero con todo y eso, la inversión extranjera directa es récord, el peso está muy bien y las variables macroeconómicas, muy bien”.
Por otro lado, la mandataria anunció que se lanzará un nuevo proyecto de tortillería para mujeres productoras y existen condiciones para lanzar un proyecto de café del Bienestar.
Duplica el PIB crecimiento; suma dos trimestres de alza
Alejandro Alegría
Periódico La Jornada Sábado 23 de agosto de 2025, p. 14
La economía mexicana se expandió entre abril y junio por segundo trimestre consecutivo, a una tasa anual que duplicó la reportada en los primeros tres meses de 2025, impulsada por las actividades agropecuarias y los servicios, reportó este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El organismo confirmó que en el segundo trimestre de este año el producto interno bruto (PIB) del país creció 1.2 por ciento, respecto a igual periodo de 2024, el doble de lo reportado en el primer trimestre de 2025, cuando la actividad económica avanzó a una tasa de 0.6 por ciento anual.
Comercio y servicios, sector que aporta dos terceras partes de la economía mexicana, observó un crecimiento de 1.8 por ciento en términos reales en el segundo trimestre del año, respecto de abril-junio del año pasado. La cifra fue ajustada, pues la estimación oportuna fue de 1.7 por ciento.
La agricultura, ganadería y pesca avanzaron 2.6 por ciento en comparación con abril-junio de 2024. El Inegi también corrigió la cifra oportuna que fue de 4.5 por ciento.
Las actividades secundarias mostraron una contracción de 0.3 por ciento a tasa anual en el segundo trimestre, cifra que fue 0.1 puntos porcentuales más baja que en los datos iniciales publicados a finales de julio pasado.
En su variación trimestral, la economía mexicana creció 0.6 por ciento en el segundo trimestre del año respecto del enero-marzo, dato que se ubicó por debajo de la estimación oportuna de 0.7 por ciento.
En abril-junio, las actividades primarias cayeron 2.4 por ciento frente al lapso anterior, dato que mostró un ajuste ya que en la información oportuna fue una contracción de 1.3 por ciento.
El sector industrial sólo avanzó 0.7 por ciento en abril-junio respecto a enero-marzo. La cifra se corrigió en 0.1 puntos porcentuales.
Las actividades terciarias, que tienen mayor peso en el PIB del país, avanzaron 0.8 por ciento frente al primer trimestre de 2025, lo que significó un ajuste de 0.1 punto porcentual.
El avance observado en el periodo de referencia ocurrió a pesar de que el gobierno estadunidense endureció su política arancelaria contra todos sus socios comerciales. Si bien Estados Unidos impuso a México tarifas de 25 por ciento bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), éstas sólo se aplican a los productos que no cumplen con el T-MEC. Los impuestos al acero, aluminio e industria automotriz al amparo de la sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962 de EU comenzaron a aplicarse en el transcurso de mayo y junio.
En el segundo trimestre de 2025, la economía mexicana creció 0.9 por ciento frente a igual lapso del año pasado, avance que fue impulsado por las actividades terciarias y primarias.
En el acumulado del año, la agricultura y ganadería mostraron un incremento de 4.6 por ciento frente a enero-junio del año pasado, mientras el comercio y los servicios avanzaron 1.5 por ciento.
Analistas de Banamex consideraron que los datos divulgados ayer apuntan a que la actividad se moderará en los próximos trimestres debido a la desaceleración estimada para la economía de Estados Unidos, los efectos de la elevada incertidumbre que persiste por factores externos e internos, el menor dinamismo del mercado laboral, las elevadas tasas de interés, y la contracción del gasto público.
Monex comentó que la actividad económica mexicana seguirá expuesta a riesgos, como la política arancelaria de Trump, la cual afecta a la manufactura.
El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) de junio, medición que permite observar el comportamiento mensual del PIB, creció 0.2 por ciento frente a mayo.
El dato fue impulsado por el sector de comercio y servicios, el cual avanzó 0.1 por ciento mensual; la agricultura y ganadería, así como la industria, observaron una disminución de 0.1 por ciento cada una.
En su variación anual, el IGAE mostró un crecimiento de 0.9 por ciento respecto al sexto mes de 2024. El comportamiento se explicó por los incrementos de 5 por ciento en las actividades primarias y 1.5 por ciento de las terciarias. La industria observó un descenso de 0.8 por ciento a tasa anual.
Economía: estabilidad con justicia
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo manifestó ayer su satisfacción por la estabilidad de la economía mexicana, lograda pese a factores adversos como las políticas de su homólogo estadunidense Donald Trump. La mandataria reconoció que la guerra arancelaria o la persecución contra los migrantes tienen efectos como extremar la cautela de los inversionistas, pero resaltó que no se han cumplido los augurios de quienes apostaban a un desplome de la actividad económica nacional, el descarrilamiento del desarrollo, el desquiciamiento de las finanzas públicas y un endeudamiento fuera de control.
Múltiples indicadores respaldan las apreciaciones de la Presidenta. La inflación general sumó tres quincenas dentro del rango objetivo del Banco de México (3 por ciento más/menos un punto), con el índice no subyacente (bienes y servicios cuyos precios son más volátiles) marcando su registro más bajo para el mismo periodo desde 2021; se captó un máximo histórico de 34 mil 265 millones de dólares de inversión extranjera directa (IED), en los cuales destaca un gran flujo de capitales desde Estados Unidos; el Servicio de Administración Tributaria (SAT) reportó un incremento de 7.2 por ciento en la recaudación hasta julio, con lo que ya se superó la meta para este punto del año; el Inegi confirmó un crecimiento del producto interno bruto de 1.2 por ciento anual durante el segundo trimestre, una cifra modesta que, no obstante, deshace las predicciones de recesión o estancamiento. El retroceso en el sector industrial apunta a que el principal obstáculo actual para un alza mayor del PIB radica en los aranceles impuestos por Washington con la agresividad y la arbitrariedad que caracterizan a la administración republicana.
Más allá de los datos macroeconómicos, debe celebrarse que entre 2018 y 2024 13 millones 400 mil mexicanos salieron de la pobreza, gracias tanto a las transferencias directas vía programas sociales como al sostenido aumento del salario mínimo, que ya creció más de 100 por ciento en términos reales, es decir, descontando el efecto de la inflación. Esta cifra, que supone la mayor reducción de la pobreza en cinco sexenios, no es un número más: significa una mejora en las condiciones de vida de millones de personas, la realización de derechos humanos que el neoliberalismo convirtió en papel mojado, el cumplimiento –incompleto, pero importantísimo– de una justicia social que no es una gracia del Estado, sino una conquista popular.
Cabe detenerse en el cruce de dos indicadores: mientras el salario mínimo creció 12.5 por ciento este año, la inflación general se ha mantenido por debajo del 5 por ciento, y en la primera quincena de agosto fue de sólo 3.49 por ciento, por lo que se desmiente una vez más el mito según el cual los minisalarios debían mantenerse en niveles de hambre porque aumentarlos tendría una repercusión directa en los precios. En este sentido, vale admitir que en las economías de mercado las empresas suben los precios incluso sin que exista un aumento en sus costos cuando perciben que los consumidores pueden pagar más por sus productos y servicios. Esta inflación motivada por la codicia es un fenómeno indeseable, pero inevitable en un sistema económico regido por la lógica de maximización de las ganancias, pero en México el poder adquisitivo de los trabajadores estaba tan deteriorado por décadas de contención deliberada de los salarios que la dignificación de los mismos no ha tenido efectos inflacionarios apreciables.
No es posible echar las campanas al vuelo, pues el crecimiento económico registrado es muy modesto, la pobreza y la desigualdad persisten como grandes retos que las autoridades deben encarar y los avances reseñados se hallan bajo la permanente amenaza de los caprichos trumpianos. Sin embargo, es preciso reconocer que la solidez mostrada por la economía mexicana en medio de las turbulencias globales denota la existencia de una estrategia acertada, reconocida incluso por organismos con escasas simpatías hacia los proyectos progresistas.