domingo, 16 de agosto de 2026

Gente de pocas palabras y muchos gritos.

Partido de la Copa Mundial de Futbol entre las selecciones de México e Inglaterra, disputado en el estadio Azteca. Foto Marco Peláez/Archivo   Foto autor
Fernando Buen Abad Domínguez*
16 de agosto de 2026 00:03
Nos urge una semiótica crítica para derrotar al palabrerío futbolero mercantilizado. Abunda la pobreza narrativa, no poco sospechosa, en una porción significativa de las transmisiones futbolísticas latinoamericanas, y eso no constituye un accidente estilístico ni una simple insuficiencia profesional. Expresa una configuración cultural más profunda, determinada por las formas contemporáneas de producción simbólica, por la mercantilización acelerada del lenguaje y por la subordinación creciente de la palabra a los ritmos de la industria del entretenimiento. Existen al menos 10 evidencias observables que permiten comprender este empobrecimiento discursivo y sus consecuencias sobre la percepción colectiva del deporte, la historia social y la conciencia crítica de las audiencias.
Una primera radica en la reducción extrema del vocabulario. Estudios lingüísticos aplicados a medios de comunicación muestran que numerosos narradores operan dentro de un repertorio léxico extraordinariamente limitado, compuesto por fórmulas individualistas, repetitivas, exclamaciones y exageraciones previsibles y lugares comunes desgastados. Allí donde el idioma ofrece miles de posibilidades descriptivas, predominan unas pocas decenas de expresiones convertidas en mercancía verbal de consumo instantáneo.
La segunda evidencia aparece en la sustitución de la descripción por la estridencia. La narración deja de construir imágenes mentales complejas y opta por amplificar el volumen emocional. El grito remplaza al análisis. La intensidad acústica pretende compensar la escasez conceptual. El resultado es una hipertrofia sonora acompañada por una atrofia semántica que vacía de contenido los acontecimientos observados.
Una tercera evidencia consiste en la desaparición de referencias históricas sustantivas. El partido es presentado como un episodio azaroso y autónomo, desprendido de los procesos sociales que le dieron origen. Los clubes aparecen desligados de las migraciones obreras, de los conflictos urbanos, de las luchas sindicales, de las transformaciones económicas y culturales que moldearon su existencia. La memoria colectiva queda remplazada por una sucesión de anécdotas superficiales orientadas al espectáculo.
La cuarta evidencia se manifiesta en la incapacidad para interpretar las dimensiones económicas que atraviesan el futbol contemporáneo. Las transmisiones hablan de pases, contratos, fichajes y mercados con una naturalidad que oculta las relaciones de poder implicadas. Los jugadores, muchos de ellos multimillonarios, son descritos como activos financieros; las instituciones, como marcas; los aficionados, como segmentos de mercado.
Y la quinta evidencia emerge en la personalización extrema de los procesos colectivos. El futbol, actividad eminentemente social, es narrado mediante relatos centrados en héroes individuales. Tal procedimiento reproduce una concepción individualista del mundo funcional a las ideologías dominantes, porque desvía la atención desde las relaciones sociales hacia biografías convertidas en mercancías emocionales.
La sexta evidencia reside en la proliferación de clichés sentimentales. Expresiones reiteradas hasta el agotamiento remplazan la observación rigurosa. El relato se llena de frases prefabricadas destinadas a producir respuestas afectivas automáticas. La emoción deja de surgir del conocimiento profundo de los hechos y pasa a ser inducida mediante mecanismos repetitivos de estimulación simbólica.
En una séptima evidencia se exhibe el empobrecimiento de la capacidad metafórica. En numerosas transmisiones actuales predominan comparaciones rudimentarias que apenas superan el nivel publicitario. La metáfora deja de expandir el horizonte de comprensión y queda reducida a un adorno mecánico. Con ello se restringe la riqueza imaginativa de las audiencias y se limita la posibilidad de establecer conexiones entre el futbol y la totalidad de la experiencia humana.
La octava evidencia se encuentra en la homogeneización regional del lenguaje. Narradores de países distintos reproducen fórmulas idénticas, modulaciones semejantes y estructuras discursivas intercambiables. La diversidad cultural latinoamericana desaparece bajo la presión de modelos empresariales que buscan productos comunicacionales estandarizados.
Una novena evidencia consiste en la subordinación del relato a la lógica publicitaria. El discurso ya no organiza prioritariamente la comprensión del juego; organiza la circulación de marcas, patrocinadores y productos. Las pausas, los énfasis y las jerarquías narrativas obedecen con frecuencia a necesidades comerciales. El lenguaje deja de actuar como instrumento de conocimiento para convertirse en plataforma de valorización económica. Esta transformación afecta profundamente la calidad intelectual de la narración, porque desplaza el centro de gravedad desde la interpretación hacia la promoción mercantil.
La décima evidencia aparece en la renuncia a toda pedagogía crítica. La transmisión podría constituir una extraordinaria escuela popular de observación táctica, historia social, geografía cultural y formación estética. Sin embargo, suele limitarse a reproducir comentarios inmediatos destinados a evitar cualquier esfuerzo reflexivo. La audiencia es concebida como consumidora pasiva de estímulos y no como sujeto capaz de desarrollar comprensión compleja de los fenómenos deportivos.
Estas 10 evidencias remiten a un mismo proceso histórico: la progresiva colonización de la palabra por las exigencias de la rentabilidad comunicacional. Cuando el lenguaje pierde densidad conceptual, también pierde capacidad para revelar contradicciones, para iluminar relaciones ocultas y para enriquecer la conciencia colectiva. La degradación narrativa no afecta únicamente la calidad estética del relato deportivo; afecta la capacidad de comprender el mundo. Allí donde la palabra se vuelve estrecha, la realidad parece más simple de lo que realmente es. Una narración futbolística intelectualmente rigurosa podría contribuir a fortalecer la conciencia social mostrando cómo cada estadio expresa una geografía de clases, cómo cada club contiene una memoria comunitaria, cómo cada campeonato refleja disputas económicas y culturales que exceden ampliamente el terreno de juego. La defensa de una narrativa más rica, más culta y más crítica no constituye una cuestión ornamental. Forma parte de la lucha por democratizar el conocimiento, ampliar los horizontes de comprensión popular y recuperar para la palabra su capacidad de nombrar la totalidad viva de la experiencia humana.
*Doctor en filosofía

Visas de EU: insidia e injerencia
La cancelación de la visa estadunidense a Andrés Manuel López Beltrán, ex secretario de Organización de Morena y ahora aspirante a una diputación por ese partido, se suma a otros casos en los que ese documento migratorio es utilizado por el gobierno estadunidense como instrumento de golpeteo político, siembra de sospechas e injerencismo político, como señaló en su conferencia mañanera de ayer la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La arbitrariedad y la discrecionalidad de la medida adoptada contra el hijo del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, sobre quien no pesa ninguna acusación judicial en cortes estadunidenses o mexicanas, quedan en evidencia si se le contrasta con la situación del prófugo de la justicia Francisco García Cabeza de Vaca, quien goza de residencia permanente en Texas, o con la de otros requeridos por los tribunales nacionales y cuyas solicitudes de extradición Washington no ha querido conceder. Contrasta, también, con la libertad con la que el presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional, Alejandro Moreno Cárdenas, visita la capital estadunidense para pedir abiertamente la intervención del país vecino en asuntos electorales mexicanos.
Se evidencia, así, un empleo faccioso del estatus migratorio para perjudicar al gobierno de México y al partido en el poder, y favorecer a sus opositores, táctica que no guarda relación alguna con los criterios administrativos que un país aplica normalmente para conceder o denegar el ingreso de extranjeros a su territorio.
Por otra parte, la propaganda fóbica con la que el trumpismo busca justificar su persecución a los migrantes –a quienes suele calificar sin ningún distingo de delincuentes, narcotraficantes, violadores, terroristas– le permite colocar implícitamente una etiqueta denigratoria e insidiosa en cada denegación de visa, un mensaje que los sectores alineados con la Casa Blanca se encargarán de repetir y de convertir en abierta calumnia, incluso sin necesidad de que exista señalamiento judicial por parte de Washington; es decir, conlleva un sentido difamatorio y ominoso que medios, opinadores y granjas de bots se encargarán de repetir hasta el cansancio.
Causa, por ello, un perjuicio adicional a las personas afectadas, para muchas de las cuales la imposibilidad de ingresar a Estados Unidos constituye un problema profesional, familiar o de negocios, como es el caso de empresarios, comerciantes, artistas, académicos, funcionarios internacionales, deportistas y, en el caso de México, residentes de la franja fronteriza, para quienes el cruce al otro país forma parte de sus quehaceres cotidianos.
En el contexto de la integración económica mexicana con el vecino del norte, este manejo perverso de los visados constituye una agresión particularmente lesiva e irritante. Todo mundo en ambos lados del río Bravo, salvo Trump y su camarilla de fanáticos, sabe que el bienestar, la prosperidad y la estabilidad de ambas naciones requieren de buena relación bilateral, y que envenenarla con esta clase de mezquindades no es positivo para ninguna de ellas. En la presente circunstancia, sin embargo, cuando en Estados Unidos la xenofobia gubernamental se traduce con creciente frecuencia en agresiones incluso mortales y cuando Washington emplea sus visas como instrumento de intervención y golpeteo político, parece recomendable abstenerse de solicitar esos documentos y de viajar al país vecino, a menos que resulte realmente indispensable. Nada es para siempre, y ya llegarán a la Casa Blanca gobiernos menos agresivos e inhumanos que el actual.

Brasil activa mecanismo de reciprocidad contra los aranceles de EU
El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, habla durante una reunión con miembros del Movimiento de Trabajadores Sin Techo con motivo de su 30.º aniversario en Taboao da Serra, área metropolitana de São Paulo, Brasil. Foto: Ap   Foto autor
Ap y Sputnik
15 de agosto de 2026 19:25
Sao Paulo. Brasil activó un mecanismo de la ley de reciprocidad económica contra los aranceles impuestos por Estados Unidos para demostrar que el país debe ser respetado, anunció el presidente Luiz Inacio Lula da Silva.
En julio, el presidente estadunidense, Donald Trump, impuso aranceles a cientos de exportaciones brasileñas, algunos de hasta 37.5 por ciento. El gobierno de Trump ha acusado a Brasil de prácticas comerciales desleales. Brasil niega las acusaciones e insiste en que tienen motivaciones políticas de cara a las elecciones de octubre.
Lula busca la relección frente al senador Flávio Bolsonaro, un aliado de Trump que se reunió con funcionarios norteamericanos, incluido Trump, en Washington semanas antes de que el gobierno propusiera los aranceles a los productos brasileños.
“Invocamos la ley de reciprocidad para mostrar que no se nos puede tomar a la ligera”, declaró Lula en una entrevista con podcasters brasileños. “Nos respetamos a nosotros mismos. Estoy muy tranquilo sabiendo lo que podría pasar, y estoy preparado para debatir la defensa de Brasil en cualquier parte del mundo”.
Lula afirma que “vencerá” a EU con la narrativa del tarifazo 
El presidente Lula da Silva defendió la aplicación de la Ley de Reciprocidad frente al arancel de 25 por ciento impuesto por Estados Unidos a productos brasileños.
“¿Qué tengo? la verdad, mi conciencia y la verdad de mi pueblo; yo ya lo dije, con mentiras nadie gana a Brasil, y yo voy a vencer a Estados Unidos con la narrativa, ellos tasaron a Brasil en base a mentiras”, dijo el líder brasileño en una entrevista en un podcast.
El inicio de los procedimientos no significa necesariamente que Brasil vaya a tomar represalias contra los aranceles de Estados Unidos.
Lula aseguró que quiere “mantener una buena relación” con Estados Unidos, pero que decidió aplicar la Ley de Reciprocidad para mostrar que Brasil “no es poca cosa”.
El gobierno brasileño informó el 13 de agosto que notificó a Estados Unidos sobre el inicio de la aplicación de la ley, que habilita a Brasil a imponer aranceles equivalentes a los aplicados por Washington. No obstante, matizó que en esta primera fase se iniciaron consultas diplomáticas y que el objetivo principal sigue siendo resolver las diferencias mediante el diálogo.
“No quiero ninguna pelea con Estados Unidos”, indicó Lula. “Lamentablemente, ellos están difundiendo falsedades”.
Tensiones diplomáticas
A principios de este mes, el Departamento de Estado revocó la visa de la embajadora de Brasil en Washington, en represalia por la negativa del país sudamericano a otorgar visas a dos diplomáticos estadunidenses que buscaban visitar el país antes de las elecciones de octubre.
El gobierno de Estados Unidos también ha acusado a Brasil de retrasar la aprobación del candidato de Trump para embajador en Brasilia, mientras que funcionarios brasileños sostienen que Washington debió haber solicitado primero la aprobación del gobierno antes de presentar la nominación al Congreso, como exige el protocolo diplomático.
Dado que el secretario de Estado, Marco Rubio, revocó la visa de la embajadora brasileña en respuesta a las acciones de Lula, pero no ordenó su expulsión, funcionarios estadunidenses han dicho que el gobierno de Trump no quiere agravar la disputa.
Estos funcionarios, que hablaron bajo condición de anonimato para abordar deliberaciones internas del gobierno, han señalado en múltiples ocasiones que la respuesta limitada de Rubio fue diseñada intencionalmente para darle a Lula tiempo y margen para dar marcha atrás.
Al mismo tiempo, han indicado que Estados Unidos responderá con rapidez si el gobierno de Lula decide escalar el asunto, y que declarar a la embajadora brasileña “persona non grata” y expulsarla de Estados Unidos sería un siguiente paso lógico.
Lula dijo una vez más que Trump lo ha tratado bien, pero advirtió que cualquier gobierno extranjero “que venga aquí a entrometerse en las elecciones, perderá”.

Tribunal de EU rechaza frenar construcción de muro fronterizo en reserva entre Sonora y Arizona
Desde el primer anuncio de la construcción de un muro, la etnia ha señalado las afectaciones en sitios culturales ubicados en sus territorios tradicionales fuera de la reserva, entre ellos Las Playas Intaglio, los manantiales de Quitobaquito y Monument Hill. 
Foto: Cristina Gómez Lima   Foto autor
Cristina Gómez Lima, corresponsal
15 de agosto de 2026 17:14
Hermosillo, Son. Un tribunal federal de Estados Unidos rechazó la solicitud de la Nación Tohono O’odham para detener, mediante una medida cautelar preliminar, la construcción de un muro fronterizo en tierras de su reserva entre Sonora y Arizona. La resolución fue emitida por el Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Washington D.C., mientras continúa el litigio promovido por la Nación contra el proyecto federal de infraestructura fronteriza.
Tras conocer el fallo, Verlon M. José, presidente de la Nación Tohono O’odham, informó que está en desacuerdo con la decisión y que analiza las opciones legales disponibles para continuar con el proceso. 
Asimismo, apuntó que la construcción del muro puede afectar sus tierras, sitios sagrados, recursos naturales y elementos de su patrimonio cultural. También señala que la obra tendría consecuencias para comunidades O’odham que mantienen vínculos históricos a ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos.
“Estamos firmemente en desacuerdo con este fallo y estamos considerando todas las opciones posibles para seguir adelante. Es imperativo que se atiendan estas inquietudes antes de que el gobierno federal lleve a cabo cualquier actividad de construcción o de preparación para la misma en nuestras tierras”, expuso Verlon Jose. 
En su pronunciamiento, la dirigencia de la etnia señaló que uno de sus principales reclamos es que el tribunal no atendió de manera suficiente los posibles impactos de la construcción sobre la Nación, su población, su territorio y su cultura. Por ello, los Tohono O’odham también pidieron que cualquier trabajo de construcción o actividad relacionada con el muro en sus tierras sea notificado.
“Sabemos que un muro fronterizo destruirá nuestros sitios sagrados, dañará nuestro medio ambiente y separará aún más al pueblo O'odham”, añadió. 
La reserva de una de las ocho etnias de Sonora, Tohono O’odham se extiende a lo largo de la frontera con México y forma parte de un territorio que históricamente ha sido habitado por este pueblo indígena. La línea internacional dividió comunidades y rutas tradicionales que existían antes de la actual frontera entre ambos países.
Por ello, desde el primer anuncio de la construcción de un muro, la etnia ha señalado las afectaciones en sitios culturales ubicados en sus territorios tradicionales fuera de la reserva, entre ellos Las Playas Intaglio, los manantiales de Quitobaquito y Monument Hill.
Con el fallo, la solicitud para detener temporalmente la construcción fue rechazada, aunque el proceso judicial sobre el proyecto continúa. En tanto, Carla L. Johnson, vicepresidenta de la tribu, informó que seguirá buscando alternativas para la seguridad fronteriza que según sus usos y costumbres se les permita mantener las medidas de vigilancia sin afectar sus tierras, sitios culturales y patrimonio natural.